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Cuba y Estados Unidos se dan más tiempo para abrir embajadas

La cuarta ronda negociadora acaba con “avances” pero sin restablecer las relaciones diplomáticas

Las delegaciones cubana y estadounidense, ayer, en el Departamento de Estado.
Las delegaciones cubana y estadounidense, ayer, en el Departamento de Estado. AFP

Cuba y Estados Unidos no han logrado este viernes acercar lo suficiente las posiciones como para anunciar la reapertura de las embajadas, un paso clave en el proceso de normalización de relaciones iniciado el 17 de diciembre. La cuarta ronda de negociaciones celebrada en Washington se cerró en falso, pese a que las delegaciones prolongaron el diálogo un día más de lo previsto.

De las sonrisas para la foto antes de la primera reunión el jueves se pasó un día después a caras cansadas que lo decían todo.

“No es una tarea fácil, en vista de nuestra complicada historia”, reconoció en una rueda de prensa la jefa de la negociación estadounidense, Roberta Jacobson. Son, recordaba, 54 años de desconfianza que hay que superar. Y los cinco meses últimos, pese a los numerosos gestos y flexibilización de posiciones, no son suficientes.

El principal desacuerdo radica en el funcionamiento de las embajadas y, sobre todo, en la “conducta de los diplomáticos”, dijo su contraparte cubana, Josefina Vidal, en una rueda de prensa previa a la de Jacobson.

Cuba prevé salir en breve de la lista terrorista, condición para reabrir embajadas

Vidal no quiso dar más detalles, pero Cuba ha dejado claro qué es lo que más le molesta: que la Sección de Intereses de EE UU en La Habana haga “programas de democracia”, como cursos de periodismo que se imparten desde la legación diplomática, un tema que criticó el propio Raúl Castro ante periodistas extranjeros en La Habana a pocos días de esta nueva ronda de conversaciones.

Jacobson replicó que el Gobierno de Barack Obama seguirá pidiendo fondos al Congreso para los programas de democracia que desarrolla en muchas embajadas, no solo en la misión en Cuba. Pero recordó que las actividades que se engloban en ese paquete iniciado en 1996 han ido cambiando de forma con el tiempo, dando así espacio a posibles cambios futuros que permitan acercar posiciones con La Habana.

Otro de los temas más peliagudos es la demanda de Washington de que sus diplomáticos tengan libertad de movimiento en la isla. Hasta ahora, los diplomáticos tienen que pedir permiso para salir de La Habana. También los cubanos tienen sus movimientos limitados en Washington. EE UU argumenta que para su personal diplomático resulta fundamental viajar por Cuba y hablar cara a cara con cubanos de diverso signo.

Washington exige en las negociación libertad de movimientos para sus diplomáticos en la isla 

Pese a que no se produjo el esperado anuncio de reapertura de embajadas --una posibilidad que había sido alentada por las dos partes-- ambas delegaciones aseguraron que la reunión fue “productiva” y que se logró acercar posiciones en los temas pendientes.

Cuba además reconoció explícitamente la “justa decisión” de Obama de sacar a la isla de la lista negra de Estados patrocinadores del terrorismo, que se hará efectiva a partir del 29 de mayo. Este era uno de los principales requisitos de La Habana para restablecer relaciones diplomáticas. Otro requisito era encontrar un banco para las operaciones de su Sección de Intereses en Washington, algo que también se ha logrado ya, según confirmó la propia delegación diplomática el jueves.

Pero hará falta seguir negociando, reconocieron ambas partes.

Las conversaciones continuarán “en las próximas semanas”, dijo Josefina Vidal al respecto. Jacobson dio a entender que los contactos podrían pasar a un nivel más bajo. “No sé si necesitaremos otra ronda. Creo que probablemente lo pendiente se puede negociar mediante nuestras Secciones de Intereses”, dijo.