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El Frente Amplio vuelve a conquistar Montevideo

La izquierda se estanca en el interior y el centro derecha gana en la mayoría de los departamentos según los primeros datos escrutados

Daniel Martínez, elecciones departamentales 2015 en Uruguay
Daniel Martínez, candidato vencedor del Frente Amplio en Montevideo EFE

El socialista Daniel Martínez se convirtió en el nuevo intendente de Montevideo después de su contundente victoria en la elección más esperada de estas municipales y departamentales de Uruguay. El ingeniero de 58 años dobló en votos a su correligionaria del Frente Amplio (FA), Lucía Topolansky, y dejó muy atrás a los candidatos del centro derecha. Pero el gobernante FA perdió el departamento de Maldonado, uno de los más ricos del país, y no logró mejorar su implantación en el interior: el Partido Nacional ganó gran mayoría de los 19 departamentos uruguayos, según datos provisionales.

A pesar de llevar 25 años ininterrumpidos en el poder, la victoria de la izquierda fue interpretada esta vez como una ruptura dentro del FA, que en Montevideo ejerce como Gobierno y oposición debido a las diferencias internas de la coalición y la falta de peso de la oposición. El triunfo de Martínez sobre los sectores más radicales que encarnaba Topolansky –mujer del ex presidente Mujica– y que venían controlando la intendencia, generó aires de cambio. Así, el ex intendente Mariano Arana, anunció un momento “entusiasmante” para la capital y celebró el final de las cuotas políticas, es decir, el reparto de cargos más por afinidades que por idoneidad.

La victoria de la izquierda en la capital fue interpretada esta vez como una ruptura dentro del FA

Daniel Martínez tiene por delante una ardua tarea en una capital que acumula problemas de tránsito, transporte público, limpieza y seguridad. Auténtica ciudad estado que concentra todo el poder político y un tercio de la población del país, Montevideo vive un momento de decadencia tanto en la conservación de su patrimonio como en la oferta de servicios a los ciudadanos. Con Martínez llega al poder un ingeniero que tendrá que resolver ecuaciones complicadas: reformar la intendencia sin enfrentarse a los sindicatos, cambiar el transporte público sin chocar con los influyentes grupos privados que los manejan o financiar obras sabiendo que la mayoría del presupuesto municipal se gasta en el funcionamiento del propio ayuntamiento.

Ramón Méndez, experto en temas energéticos que trabajó con Martínez cuando era Ministro de Industria, considera que su principal cualidad es “su capacidad para crear equipos de alto nivel y generar resultados”. Según el analista, senador y líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, ha sufrido de la “escasez de cuadros cualificados que debido a las sucesivas victorias del FA se fueron ocupando de cargos a nivel nacional. De éste modo se han producido graves errores de gestión, proyectos millonarios mal ejecutados según ha reconocido la propia intendencia”.

Si logra cambios, Daniel Martínez quedará propulsado como una de las máximas figuras del FA y potencial candidato a la presidencia, coinciden los analistas. El actual presidente, Tabaré Vázquez, inició su carrera política precisamente en Montevideo logrando la primera victoria para la izquierda en la ciudad en 1989.

Según los datos provisionales, el FA logró un 53% de los votos en la capital y el conjunto de la oposición de centro derecha (blancos y colorados) se quedó en un 35%. Así, los partidos tradicionales fracasaron en su intento de formar un frente unido contra la izquierda e incluso perdieron votos en relación a los comicios del 2010.

Pero el Partido Nacional se mantuvo en el interior del país y según los datos preliminares, incluso logró progresar. El influyente y rico departamento de Maldonado, donde se encuentra la ciudad turística de Punta del Este, volvió a quedar en manos de la derecha. Los blancos conservan no menos de 12 de los 19 departamentos del país, mostrando que el avance del FA en las elecciones presidenciales de octubre pasado no se traduce en un revelo de poder en las intendencias y municipios. La izquierda, que busca progresar fuera de las zonas urbanas, se quedaría con cinco o seis departamentos en una noche electoral que se anuncia larga por las dificultades del recuento en las zonas más remotas del país.

 

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