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La policía de Baltimore, investigada tras la muerte de Freddie Gray

El Departamento de Justicia investigará posibles patrones discriminatorios de la policía, así como si hace un uso excesivo de la fuerza y arrestos ilegales

La fiscal general Loretta Lynch anuncia la investigación federal en Baltimore
La fiscal general Loretta Lynch anuncia la investigación federal en Baltimore AFP

La policía de Baltimore está ya bajo una investigación federal que examinará con lupa sus prácticas tras la muerte bajo custodia policial del joven negro Freddie Gray en abril. Según anunció este viernes la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, la investigación, que se ha abierto con carácter “inmediato”, se centrará en “prácticas y patrones” de discriminación racial generalizados de los agentes de Baltimore que pudieran ser inconstitucionales o chocar con las leyes federales.

Las pesquisas estarán a cargo de la división de Derechos Civiles del Departamento de Justicia. El foco de las investigaciones será si la policía de Baltimore “realizó un uso excesivo de la fuerza, incluida la letal, y si hizo registros, incautaciones y hasta arrestos ilegales y si realizó prácticas discriminatorias”, explicó Lynch en rueda de prensa en Washington.

La jefa del Departamento de Justicia, que se estrenó en el puesto en pleno estallido de la violencia en las protestas tras la muerte de Gray, indicó que en el trasfondo de la investigación está averiguar si los policías de esta ciudad a menos de una hora de coche de Washington “violaron la Constitución y los derechos civiles de la comunidad” con su manera de actuar.

La investigación no se centrará en el caso concreto de Gray, que es también sujeto de una investigación “separada” del Departamento de Justicia, sino que buscará examinar unos patrones presuntamente más extendidos.

“Nuestro objetivo es trabajar con la comunidad, con funcionarios públicos y agentes de la ley para crear un Baltimore más fuerte y mejor”, subrayó Lynch, que también es negra.

Gray murió el 19 de abril, una semana después de su detención, a causa de graves lesiones medulares que sufrió en algún momento de su detención en un empobrecido barrio de Baltimore. Tras la celebración de su funeral, las protestas, que habían ido subiendo de tono en días pasados, se transformaron en una noche de acciones violentas y saqueos durante la noche del 27 de abril que llevaron a que las autoridades decretaran un toque de queda que solo se levantó una semana más tarde. Además, el gobernador del Estado de Maryland, Larry Hogan, ordenó el despliegue de la Guardia Nacional, algo que no había visto Baltimore desde las violentas protestas que vivió la ciudad en 1968 tras el asesinato del líder de los derechos civiles Martin Luther King.

La calma se restableció ampliamente en esta ciudad tras el anuncio hace justo una semana de la fiscal local, la también afroamericana Marilyn Mosby, de que había decidido imputar a seis policías implicados en la detención de Gray por graves cargos, uno incluso de homicidio en segundo grado.

Lynch viajó esta semana a Baltimore, donde recibió la petición oficial de que su Departamento abriera la investigación ahora decretada. Este tipo de investigaciones no son nuevas. La Fiscalía estadounidense ha realizado una veintena de pesquisas similares sobre el cumplimiento de los derechos civiles en los cuerpos de policía del país en los últimos seis años. Una de las últimas fue la que se centró en Ferguson, Misuri, tras la muerte del adolescente negro -y desarmado- Michael Brown por disparos de un agente blanco en agosto pasado. Tras seis meses de investigaciones, el Departamento de Justicia concluyó en marzo que en este suburbio de San Luis la policía realizaba rutinariamente prácticas con prejuicios raciales.

En caso de que los investigadores lleguen a una conclusión similar en Baltimore, el Departamento de Justicia podría dictar reformas para el cuerpo de policía local.