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El Papa protesta por la muerte de dos niños en un taller en Argentina

Los menores, de 7 y 10, fallecieron en un incendio en el zulo en el que trabajaban sus padres

El papa Francisco
El papa Francisco Getty Images

El Papa, siempre pendiente de Argentina, ha enviado una carta en la que expresa su “profundo dolor” por un asunto que ha supuesto la noticia trágica en Buenos Aires esta semana: la muerte de dos niños de 7 y 10 años en un taller clandestino en el popular barrio de Flores, el que vio crecer a Francisco cuando aún era Bergoglio.

Los niños murieron en un incendio en el sótano en el que trabajaban sus padres de forma clandestina. Precisamente para ocultarlo, había varias salidas tapiadas por lo que rápidamente se convirtió en una ratonera.La existencia de miles de talleres clandestinos en Buenos Aires, que venden su género en La Salada, el mayor mercado negro de Latinoamérica, ha sido denunciada en varias ocasiones por La Alameda, una organización dedicada a denunciar la explotación de seres humanos y cuyo líder, Gustavo Vera, es amigo del Papa y estuvo invitado por él en el Vaticano hace dos semanas. Fue La Alameda la que alertó al Papa de la situación de la villa 1-11-14, dominada por el narcotráfico, lo que provocó que Francisco hablara de la “mexicanización” de Argentina. Ahora el Papa, de nuevo en una carta a La Alameda, traslada su preocupación por la muerte de estos dos niños, a los que llama por su nombre.

"A todos Ustedes que están reunidos para orar por Orlando y Rodrigo Camacho les hago llegar mi cercanía y los acompaño en el dolor y el sufrimiento. Lo sucedido me causa mucho dolor. Estoy junto a Ustedes y pido al Señor nos ayude a que nunca más sucedan estas cosas, fruto de injusticias. Con afectuoso cariño. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide",

Organizaciones civiles responsabilizan al  Gobierno de la ciudad  y en particular a Horacio Rodríguez Larredo 

La organización de Vera ha presentado una denuncia en la que responsabiliza de esta muerte al Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y en particular a Horacio Rodríguez Larreta, jefe de gabinete de Mauricio Macri y su sucesor ahora que este deja la alcaldía para ser candidato presidencial en octubre. Vera y los suyos recuerdan que ya presentaron una denuncia contra este taller clandestino y otros tres en la misma manzana en septiembre del año pasado y el Gobierno de Macri, del que depende el control, no les hizo caso. Nadie desmanteló los talleres. Rodríguez Larreta ha negado que tuviera conocimiento de la existencia de esos centros y en cualquier caso asegura que es muy difícil desmantelarlos, porque sin una orden judicial no se puede entrar en las casas y cuando un inspector llama no contesta nadie ni tampoco hay evidencias externas de que sean talleres, donde trabajan personas en semiesclavitud.

La Alameda asegura que en Buenos Aires hay hasta 3.000 de estos talleres, y ha denunciado que medio centenar de marcas conocidas, entre ellas la española Zara, utilizan sus servicios, aunque estos siempre han negado que encarguen ningún tipo de trabajo a estos talleres clandestinos.