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El copiloto interrumpió su entrenamiento durante meses

El presidente de Lufthansa confirma que los comandantes pasaron pruebas psicológicas

Accidente aereo en Los Alpes
Carsten Spohr, presidente de Lufthansa, este jueves. Getty Images

Este jueves ha habido un "trágico cambio", según Carlsten Spohr, presidente de Lufthansa. Andreas Lubitz, el copiloto alemán de 27 años que manejaba el Airbus 320 de Barcelona a Düsseldorf y que se estrelló el martes en los Alpes, es este jueves el foco de todas las miradas. Tras la información de que Lubitz pudiera haber estrellado el aparato a propósito, según desveló esta mañana el New York Times, el presidente de la compañía alemana, Carlsten Spohr, ha confirmado en una rueda de prensa en Colonia (donde se encuentra la sede de Germanwings) que Lubitz "abandonó" el entrenamiento que recibió como piloto hace seis años "durante unos meses" sin dar más detalles sobre el porqué del abandono o lo que el joven hizo durante su baja.

La hipótesis sobre la que trabajan ahora los investigadores franceses y las compañías alemanas Lufthansa y su filial Germanwings es que Lubitz estrelló el aparato a propósito. Aunque ninguna fuente oficial nombra la palabra suicidio, esta es la hipótesis que más clara ven las autoridades de Lufthansa. "Ha sido un acto individual", repitió Spohr hasta la saciedad, en alemán e inglés, a una sala abarrotada de periodistas.

Los directivos alemanes han declarado estar "impactados" y han querido insistir en que sus compañías eligen "muy cuidadosamente" los perfiles de sus empleados. "Nuestros exámenes [DLR, al que también se someten astronautas y controladores alemanes] tienen un gran prestigio internacional", ha dicho Spohr que, incluso, ha añadido que la selección forma parte de su ADN.

Spohr ha podido confirmar que el piloto abandonó la cabina del aparato durante "muy poco tiempo" tras haber alcanzado la altura de crucero. Después ya no logró regresar. El presidente de Lufthansa ha explicado que en Europa es "común" que "por razones biológicas" uno de los dos comandantes abandone su puesto durante un periodo corto de tiempo, tal y como hizo el piloto del GWI9525 el pasado martes. En Estados Unidos, sin embargo, y sobre todo tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York, sí existen protocolos y normas para que los comandantes y oficiales permanezcan todo el tiempo en la cabina. De momento, según Spohr, "no hay cambios previsibles en los procedimientos" de la compañía alemana.

Las causas que motivaron al joven copiloto —original de Montabaur, entre Colonia y Frankfurt— a querer estrellar supuestamente el aparato son aún un "misterio", según el presidente de Germanwings, filial de Lufthansa, Thomas Winkelmann. Aunque aún nadie lo ha descartado del todo, tanto el ministro alemán de Interior como las autoridades francesas, a las que se refieren Lufthansa y Germanwings constantemente para no entorpecer la investigación, van rebajado la posibilidad de un atentado. "No hay indicadores de un posible acto terrorista", resaltó Thomas de Maizière, ministro de Interior Federal.

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