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Lufthansa busca salvar su imagen de aerolínea segura

La compañía alemana pierde en dos días un 4,29% en la Bolsa de Fráncfort

Lufthansa
Carsten Spohr, este miércoles en Barcelona durante la rueda de prensa. Getty Images

Cuando el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, recibió la noticia del accidente del avión de Germanwings, tuvo una reacción casi automática. En su cuenta de Twitter escribió: “Es un día negro para Lufthansa”. Este miércoles, el apabullado jefe de la aerolínea más grande de Europa, y que era considerada hasta el martes pasado como una de las más seguras del mundo, se enfrentó a la prensa en Fráncfort para intentar enviar un mensaje destinado a impedir que la tragedia terminara de hacer añicos la buena imagen de la compañía.

“El avión se encontraba en excelentes condiciones técnicas y volaba en perfectas condiciones de seguridad”, dijo Spohr quien admitió que resultaba “inexplicable” que se hubiera producido una tragedia semejante con un avión libre de problemas técnicos y conducido por un piloto experimentado y entrenado por Lufthansa con más de 6.000 horas de vuelo y con más de 10 años de servicio.

Indemnizaciones

Allianz. La aseguradora alemana es la que asumirá las indemnizaciones por las muertes en el accidente de Germanwings.

Cantidades. Todavía no han sido fijadas las compensaciones, y en los pagos influirán las causas del siniestro. Allianz justificó ayer que “no sería apropiado hacer comentarios sobre los detalles de este trágico accidente”.

Coberturas mínimas. La normativa europea exige a todas las aerolíneas contratar seguros que garanticen una cobertura por pasajero de, al menos, 250.000 derechos especiales de giro; es decir, de 315.856 euros, con los que se puedan afrontar el pago de posibles indemnizaciones.

El accidente del Airbus A320 de Germanwings, una filial de bajo coste de Lufthansa, es el más reciente golpe que sufre la compañía germana, que ha tenido que luchar en los últimos años con conflictos laborales, un incremento de la competencia y cambios en sus órganos directivos. En la Bolsa de Fráncfort las acciones de la compañía han perdido un 4,29% en los últimos dos días, hasta los 13,37 euros por acción.

Aunque las causas que originaron la tragedia aún se desconocen y Lufthansa gozaba hasta el martes de una impecable fama —el último grave accidente ocurrió el 20 de noviembre de 1974 en Nairobi—, uno de los temas que ha sido recordado en las últimas horas es la antigüedad del avión. El Airbus tenía 24 años.

Lufthansa había iniciado en los últimos años una ambiciosa renovación de su flota. Hasta el año 2025, la compañía debía recibir 272 aviones por los que debía pagar 35.000 millones de euros. Pero las huelgas de pilotos del último año, que causaron pérdidas de 232 millones de euros, y la aparición de competencia internacional como Qatar Airways, Emirates de Dubái y Etihad de Abu Dabi, obligaron a replantear toda la estrategia. Las pérdidas acumuladas en 2014 sumaron los 732 millones de euros, frente a los beneficios de 400 millones de euros registrados 2013.

En medio de un panorama turbio, Carsten Spohr había apostado por Germanwings, una marca intermedia de Lufthansa para el mercado europeo. Pero la tragedia que le costó la vida a 72 pasajeros alemanes y 51 españoles puede enterrar los nuevos planes del ejecutivo. El principal capital de una compañía aérea es la seguridad y este aspecto, mientras no se conozca el origen del accidente, el capital de Germanwings y de Lufthansa está en entredicho.

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