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El dedo de Varoufakis divide a Alemania

Un humorista dice haber manipulado un gesto obsceno que el ministro griego negó y admite más tarde que era una broma

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, en un debate parlamentario celebrado en Atenas el 18 de marzo.
El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, en un debate parlamentario celebrado en Atenas el 18 de marzo.

Una escena sucedida hace dos años en Croacia ocupa estos días el centro de atención de políticos y medios alemanes. Se trata de saber si Yanis Varoufakis hizo una peineta acompañada de las siguientes palabras: "Mi propuesta sería que Grecia hubiera suspendido pagos en 2010, que levantara el dedo y dijera a Alemania: ‘ahora puedes resolver el problema sola". La respuesta del hoy ministro de Finanzas griego es que no hizo ese gesto, en contra de lo que muestra una grabación colgada en Youtube.

El pasado domingo, Varoufakis dejó atónito a Günther Jauch, el presentador estrella de la televisión pública ARD, y a los cinco millones de espectadores que en ese momento veían el programa cuando negó la veracidad del vídeo. Tras un primer momento de duda, medios y políticos se lanzaron contra el griego. “El mentiroso”, titulaba el miércoles con las letras más grandes que permite su tipografía el tabloide Bild, que además enmarcaba el texto con una mano gigantesca con el dedo corazón levantado. “Es inaceptable que un miembro del Gobierno mienta así a los espectadores alemanes”, clamó Volker Kauder, líder parlamentario de la CDU, el partido democristiano de Angela Merkel.

El asunto que viene a empañar las ya pésimas relaciones entre los Gobiernos de los dos países parecía zanjado. Hasta que el miércoles comenzó a circular por las redes sociales un vídeo de diez minutos que echaba nueva luz sobre el dedogate. El humorista Jan Böhmermann ya tuvo un gran éxito con el mismo tema con su vídeo satírico V de Varoufakis, que concluía con la polémica escena. Pero el presentador del programa Neo Magazin Royale, que emite la cadena pública ZDF, daba ahora una noticia bomba. Él mismo y su equipo habrían manipulado el vídeo grabado en Croacia.

Según esta versión, Varoufakis nunca había levantado el dedo y el establishment periodístico y político alemán había hecho el ridículo. “Si alguien me hubiera llamado para preguntar si era una falsificación, lo habrían adivinado. Pero nadie lo hizo. Muchas gracias Günther Jauch”, concluía el humorista, mostrando una sonrisa de oreja a oreja y una doble peineta –esta vez de verdad- a su colega de la televisión pública.

El vídeo sobre la supuesta falsificación sobrepasa ya las 900.000 visitas a las pocas horas de ser colgado. El propio Varoufakis ha vuelto a intervenir en la polémica. “¿Alguna disculpa prevista, Günther Jauch, por usar un vídeo manipulado para silenciar una voz griega conciliatoria?, escribía el jueves por la mañana el ministro en su cuenta de Twitter, en la que enlazaba un artículo del Süddeutsche Zeitung sobre el anuncio del humorista.

Demasiado bonito para ser el final de la historia. A las pocas horas, el canal ZDF ha admitido que el supuesto bombazo de Böhmermann era en realidad una broma. “Cuidado, el programa es una sátira”, anunciaba el canal en un mensaje de Twitter acompañado del hashtag #varoufake.

El –hasta ahora- final del culebrón deja a Varoufakis en una situación complicada ante la opinión pública alemana. Lo curioso del caso es que el propio ministro había vuelto a colgar el martes las imágenes de la discordia en Twitter. “Aquí está el vídeo no manipulado por los medios de comunicación poco escrupulosos”, escribía al lado del enlace. Y ahí está la famosa peineta. Puede ser que el hoy ministro se enfadara porque considera que los medios de comunicación han sacado de contexto un gesto hecho en medio de una charla de una hora en la que se abordaron temas mucho más interesantes. Pero si la pregunta es si levantó el dedo o no, la respuesta es -según las imágenes colgadas por el propio Varoufakis- sí.

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