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El Tribunal Supremo portugués mantiene en prisión a José Sócrates

El juez no aprecia la petición de ‘habeas corpus’ presentada por la defensa del ex primer ministro, en la cárcel desde noviembre

José Sócrates, en una foto tomada en noviembre de 2014.
José Sócrates, en una foto tomada en noviembre de 2014. efe

El Tribunal Supremo de Portugal no ha apreciado la petición de hábeas corpus (libertad inmediata) de la defensa del ex primer ministro José Sócrates, en prisión desde finales de noviembre por presuntos delitos de blanqueo de dinero, corrupción y fraude fiscal.

El juez Santos Cabral no ha estimado los argumentos de la defensa. El abogado de Sócrates alegaba que el juez instructor Carlos Alexandre, del Tribunal central de Instrucción Criminal, debería haber revisado la orden de prisión preventiva a los tres meses, pero que pasó ese plazo. Su segundo argumento era que la investigación se ha extendido a hechos de Sócrates durante su etapa de primer ministro (2005-2011) y no solo a la etapa anterior (2000-2005), como se anunció en el primer momento de la detención, por lo que el órgano jurisdiccional competente es el Tribunal Supremo y no uno de Instrucción, según estimaba la defensa.

Era la sexta petición de hábeas corpus para Socrates, que ingresó en la cárcel de Évora por su presunta implicación en la operación Marques. Todos fueron rechazadas, pero solo el primero realizado por la defensa del político fue analizado por el Supremo.

La investigación también afecta al amigo del político Carlos Santos Silva, que sigue en prisión, y que era el encargado de cederle gratuitamente un apartamento en París, pasarle mensualmente dinero y comprarle miles y miles de ejemplares del libro Tortura en democracia, la tesis universitaria de Sócrates. Según la acusación, estas eran vías de blanqueo de dinero para hacer llegar dinero al ex primer ministro socialista para que mantuviera su lujosa vida en la capital francesa tras su retirada de la política. Según la defensa, todo se debía a la generosidad de su fiel amigo que, casualmente, se había beneficiado con algunas concesiones para la construcción de escuelas, comisarías, parques de bomberos y plantas de reciclaje de basura.

También están implicados en el caso el chófer de Sócrates, Joao Perna, el abogado Gonçalo Trindade Ferreira y el consejero delegado de la farmacéutica Octapharma Paulo Lalanda. Lalanda le nombró consejero y después creó otra empresa desde donde, según la acusación, vehiculaba dinero para Sócrates.

Desde el año 2000, los tribunales de Justicia recibieron más de 2.000 solicitudes de hábeas corpus, pero solo se concedió en un centenar de casos. El ex primer ministro socialista seguirá en prisión, por lo menos, hasta mayo, cuando se revisará otra vez su situación.

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