El Partido Republicano redobla el pulso con Obama sobre Irán

La mayoría de senadores conservadores avisan por carta a Teherán de que el siguiente presidente de EE UU puede revocar un pacto

Kerry y Zarif, la semana pasada en Suiza.
Kerry y Zarif, la semana pasada en Suiza.REUTERS

El Partido Republicano redobla su desafío a la Administración de Barack Obama por sus negociaciones con Irán. En una inusual intromisión en un asunto diplomático, la mayoría de senadores republicanos firman una carta abierta, difundida este lunes, dirigida a los líderes iraníes en que advierten de que cualquier acuerdo sobre el programa nuclear iraní podrá ser anulado por el próximo presidente de Estados Unidos o el Congreso.

La misiva, firmada por 47 de los 54 senadores conservadores, intenta aumentar la presión contra el presidente Obama y hacer descarrilar las negociaciones con Teherán, en las que participan las cinco potencias de la ONU (más Alemania) y que encaran su recta final. El nuevo plazo para llegar a un acuerdo marco es el 31 de marzo.

La carta se ha difundido seis días después de que, invitado por el Congreso, de mayoría republicana, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtiera de que se está negociando un “muy mal acuerdo” y urgiera a los legisladores a frenarlo. El acuerdo, esgrimió Netanyahu, colocará a todo el mundo bajo la amenaza de una “pesadilla nuclear”.

Preguntado por la misiva, Obama subrayó que la prioridad es calibrar si se puede alcanzar un pacto. “Creo que es algo irónico ver a algunos miembros del Congreso queriendo hacer una causa común con [los partidarios de] la línea dura en Irán. Es una coalición inusual”, dijo a la prensa al inicio de su reunión en la Casa Blanca con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. El líder demócrata en el Senado, Harry Reid, criticó que los republicanos “debiliten” a Obama y “empoderen” a los ayatolás iraníes.

Obama no necesita el visto bueno del Congreso a un acuerdo con Irán y puede levantar las sanciones de su Gobierno y del Congreso. Pero para levantarlas permanentemente sí necesita una votación

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Javad Zarif, tildó la carta de “ardid propagandístico” y dijo que si la siguiente Administración -el mandato de Obama termina en enero de 2017- anulase un hipotético pacto estaría cometiendo una “descarada violación de la ley internacional”. El secretario de Estado de EE UU, John Kerry, viajará a Suiza el próximo domingo para una nueva ronda de conversaciones con Zarif, al que ya vio la semana pasada.

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Washington ofrece a Teherán levantar las sanciones, que estrangulan su economía y lo aíslan diplomáticamente, a cambio de paralizar su programa nuclear bajo una serie de condiciones: dejar su capacidad a un año de conseguir una supuesta bomba, permitir el acceso a inspectores y llegar a un acuerdo con una vigencia mínima de diez años.

La carta, impulsada por el senador Tom Cotton, que se estrenó en enero en el Capitolio, pretende aleccionar a los líderes iraníes sobre el marco constitucional estadounidense. La misiva señala que cualquier acuerdo no aprobado por el Congreso “no sería nada más que un acuerdo ejecutivo” entre Obama y el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí. “El siguiente presidente podría revocar ese acuerdo ejecutivo con el golpe de un bolígrafo, y Congresos futuros podrían modificar en cualquier momento los términos del acuerdo”, agrega.

El alcance de la amenaza de los senadores republicanos es limitado. Y podría rozar la ilegalidad. La ley estadounidense establece que cualquier ciudadano que, sin la autorización de Estados Unidos, lleve a cabo una correspondencia con un Gobierno extranjero con el objetivo de influir en una disputa o anular las medidas de Estados Unidos, será sancionado o encarcelado un máximo de tres años, según el recopilatorio legal de la Universidad de Cornell.

Teherán tilda la carta de “ardid propagandístico” y dice que si la siguiente Administración anulase un pacto cometería una “descarada violación de la ley internacional”

Consciente de la frontal oposición republicana y de una parte de la bancada demócrata, Obama se ha asegurado de no necesitar el visto bueno del Congreso a un acuerdo con Irán. Al no ser un tratado internacional, el presidente puede actuar por su cuenta. También tiene el poder de levantar unilateralmente las sanciones a Irán impuestas bajo su autoridad ejecutiva y de suspender otras impuestas por el Congreso. Pero para acabar permanentemente con las sanciones del Congreso, sí requiere de un voto de los legisladores.

Entre los firmantes de la carta, están potenciales candidatos republicanos a las elecciones presidenciales de 2016, como Ted Cruz, Marco Rubio y Rand Paul. Sin embargo, destaca la ausencia del presidente del comité de Relaciones Exteriores del Senado, Bob Corker.

No es nueva la estrategia conservadora de maniobrar contra las negociaciones nucleares antes de que terminen. Legisladores republicanos y algunos demócratas esbozaron en enero una propuesta de ley que haría obligatoria la aprobación del Congreso a un acuerdo. Pero, tras la amenaza de Obama de vetar la ley, los demócratas echaron marcha atrás.

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