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El presentador estrella de EE UU admite que falseó un relato sobre Irak

Brian Williams confiesa que no viajaba en un helicóptero alcanzado por fuego enemigo, en contra de lo que había contado desde 2003

Brian Williams, en un evento celebrado en Nueva York en 2012.
Brian Williams, en un evento celebrado en Nueva York en 2012. AP

La estrella de los informativos de la noche de Estados Unidos entonó este miércoles una estruendosa petición de disculpas ante su público. Brian Williams, presentador del telediario nocturno de la cadena NBC y líder de audiencia con nueve millones de espectadores, admitió en pantalla haber falseado durante años un incidente ocurrido durante la invasión de Irak de 2003. El periodista confesó que no estaba a bordo de un helicóptero que fue alcanzado por fuego enemigo y obligado a aterrizar para ser rescatado después por un pelotón de infantería, tal y como había relatado en ocasiones anteriores, la última la semana pasada. El futuro de Williams es una incógnita. Mentir, y hacerlo sobre un tema tan delicado en Estados Unidos como es una operación militar en el extranjero, puede acabar con cualquier astro de la televisión

El pasado viernes, durante la cobertura de un homenaje a un soldado retirado durante un partido de hockey sobre hielo, Williams recordó un “terrible momento ocurrido una docena de años atrás”. “Durante la invasión de Irak”, explicó el periodista de forma emotiva, “el helicóptero en el que viajaba fue obligado a tomar tierra después de ser alcanzado por una granada RPG. Nuestro equipo de la NBC fue rescatado, protegido y mantenido con vida por un pelotón mecanizado del Tercero de Infantería”.

En realidad, Williams y su equipo de cámaras viajaban en un Chinook que volaba una hora por detrás de otros tres aparatos que sí fueron atacados desde tierra. Cuando aterrizaron, se acercaron a los aparatos dañados y tomaron imágenes de los mismos.

Quiero pedir disculpas. Dije que viajaba en un aparato que fue alcanzado. En realidad viajaba en un helicóptero que iba detrás

Al día siguiente del homenaje al soldado retirado, un miembro de la tripulación del helicóptero que sí recibió fuego enemigo respondió a Williams en Facebook: “Lo siento, tío, pero no recuerdo que tú estuvieras en mi aparato. Recuerdo que llegaste una hora más tarde de nuestro aterrizaje y preguntaste qué nos había pasado”. Esta misma semana, otros miembros de la tripulación de los tres Chinook que tuvieron que aterrizar de emergencia contaron la misma historia a la revista Stars and Stripes. Fue después de estas revelaciones cuando Williams decidió confesar su reiterada mentira.

Primero lo hizo a Stars and Stripes, aunque atribuyó lo sucedido a un error involuntario. “No sé lo que se me pasó por la cabeza que me hizo confundir un aparato con otro”. Después pidió disculpas a través de Facebook a todos los que le habían enviado mensajes: “Tenéis toda la razón y yo estaba equivocado. He pasado el fin de semana pensando que me había vuelto loco. Me siento muy mal por haber cometido este error. No tengo ningún deseo de novelar mis experiencias y no hay necesidad de dramatizar los acontecimientos. Creo que la visión reiterada del vídeo en el que aparezco revisando la zona del impacto, y la niebla de la memoria después de 12 años, me hizo confundir un helicóptero con otro. Me disculpo por ello”.

Este miércoles Williams pidió disculpas ante su audiencia. “En una retransmisión la semana pasada, en un esfuerzo por honrar a un veterano que me ha protegido a mí y a muchos otros tras un incidente en el desierto durante la invasión de Irak, me equivoqué recordando los sucesos de hace 12 años. (…) Quiero pedir disculpas. Dije que viajaba en un aparato que fue alcanzado por fuego de RPG. En realidad yo viajaba en un helicóptero que iba detrás. Todos aterrizamos después del incidente y pasamos las siguientes noches bajo una tormenta de arena en el desierto de Irak. Fue un intento fallido de dar las gracias a una veterano muy especial y, por extensión, a nuestros bravos soldados, hombres y mujeres veteranos de cualquier lugar, aquellos que, al contrario que yo, sirvieron a este país. Espero que sepan que tienen todo mi respeto y ahora, también, mis disculpas”.

Tanto la cadena NBC en sus informaciones sobre el incidente en marzo de 2003 como el propio Williams han mantenido durante años una versión falsa de los hechos. Los veteranos consultados por la revista Stars and Stripes explicaron que se sintieron molestos por ello cuando regresaron a Kuwait tras la campaña en Irak, pero que con el tiempo el tema se diluyó. “Pero la semana pasada no pude creer que todavía seguía manteniendo esa falsedad”, declaró Mike O’Keeffe, miembro de la tripulación atacada. Williams se defendió afirmando que en los primeros informes del incidente narró los hechos como realmente ocurrieron, pero que con el paso de los años los confundió.

En 2013, por ejemplo, durante una aparición en el show televisivo nocturno de David Letterman, Williams declaró: “Dos de nuestros cuatro helicópteros fueron alcanzados por fuego de tierra, incluyendo el mío. Aterrizamos muy rápido y nos quedamos atrapados, cuatro pájaros en medio del desierto”.

La confesión de Williams puede dar aliento a las cadenas rivales, la CBS y la ABC, en la reñida lucha por la audiencia. El pasado verano, el noticiero de la ABC superó al de la NBC entre los espectadores más atractivos para los anunciantes, los situados entre los 25 y los 54 años de edad. Williams, sin embargo, sigue ganando en televidentes totales, razón por la que su contrato fue renovado por otros cinco años el pasado mes de diciembre.

La rectificación se produce, además, después de varios errores cometidos por profesionales de la cadena. Este mismo mes, el corresponsal Bill Neely informó de que los sospechosos de los asesinatos en la revista francesa Charlie Hebdo estaban muertos o detenidos, lo que después se demostró falso. La cadena tuvo que admitir que sus fuentes no habían sido fiables. Hace apenas una semana, la NBC informó de que el sargento Bowe Bergdahl, cautivo en Afganistán durante cinco años después de abandonar su puesto, iba a ser acusado de deserción. El Pentágono lo negó.