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El expresidente Bush abandona el hospital tras superar una crisis

El exmandatario estuvo en cuidado intensivo durante una semana

El expresidente George H.W. Bush, en marzo de 2012.
El expresidente George H.W. Bush, en marzo de 2012. EFE

El expresidente de EE UU George H. W. Bush abandonó este martes el hospital tras superar los serios problemas de salud que lo afectaban desde el pasado 23 de diciembre. Bush dejó esta mañana el Hospital Metodista de Houston y se encuentra ya en su casa, localizada en el exclusivo barrio de West Oaks en la ciudad del estado de Texas.

“Está descansando, agradecido de los doctores y enfermeras que le entregaron un cuidado extraordinario”, dijo este martes su portavoz Jim McGrath. Bush fue internado hace una semana con dificultades para respirar (disnea) y debió ser trasladado en ambulancia al hospital, donde pasó Navidad en cuidado intensivo. Este lunes, McGrath ya había advertido que la crisis estaba superada y el exmandatario “había retornado a la normalidad”.

Con los años, Bush ha demostrado que no se rendirá fácilmente en su última batalla. Así se vio a principios de 2013, cuando estuvo internado en el mismo centro por siete semanas debido a una bronquitis, fiebre y tos persistente que incluso llevó a miembros de su familia al lugar, para una posible despedida.

Tampoco se ha rendido a pesar de sufrir una forma de Parkinson que lo obliga a estar en silla de ruedas. Su familia, en especial su hijo el expresidente George W. Bush, lo han descrito como un luchador, que ha sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial, la muerte de su hija Robin y la derrota por la Casa Blanca en 1992, tras el triunfo de Bill Clinton.

En su reciente libro Un retrato de mi padre también lo perfiló como un espíritu joven y un hombre que por definición no le teme a los riesgos. “A la edad de 79 le envió un correo electrónico a sus nietos jactándose de que había alcanzado los 100 kilómetros por hora (en su bote). “Me sentí como un joven de 19 años”, recordó George W. Bush en el libro.

La edad nunca le ha detenido. En junio, cuando cumplió 90 años, saltó en paracaídas desde un helicóptero en Maine. Era la tercera vez que cumplía una promesa de este tipo. George W. Bush no ocultó la admiración por la capacidad de su padre para tomar riesgos. Desde presentarse como voluntario para la guerra donde se desempeñó como aviador naval, sus negocios en la industria petrolera, su carrera en la Cámara de Representantes, además de la apertura diplomática con China y la derrota de las fuerzas iraquíes después de que Saddam Hussein invadiera Kuwait.

“Uno de mis consejos favoritos me lo dio cuando estaba tratando de dilucidar qué hacer al final de mi Administración. Él sugirió emprender mi propio negocio y me preguntó ¿qué es lo peor que puede pasar”, recordó el Presidente número 43.

Bush es el mayor entre los expresidentes de Estados Unidos. Fue director de la CIA, embajador en Naciones Unidas, vicepresidente de Ronald Reagan y asumió la presidencia en 1989. Desde su retiro de la política ha residido en Houston, Texas, junto a su esposa Bárbara.