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Comienza la batalla por el control del Senado en Estados Unidos

Las encuestas dan favoritos a los republicanos para recuperar la mayoría de senadores

Un cartel indica la localización de un centro electoral durante las elecciones legislativas en Arlington, Virginia.
Un cartel indica la localización de un centro electoral durante las elecciones legislativas en Arlington, Virginia. EFE

Josef Ramsey ha decidido madrugar para asegurarse de que tiene tiempo para votar antes de entrar en su trabajo. A primera hora de la mañana, acude casi corriendo a su centro electoral en Arlington, Virginia, para emitir el voto que espera ayude a mantener a la mayoría demócrata en el Senado situado casi en línea recta a la otra orilla del río Potomac, en la capital estadounidense, Washington.

"Soy un demócrata apasionado. No me gustan muchas de las cosas que están haciendo los republicanos y vine a votar para que se escuche mi voz, que es algo que podemos hacer, dejar que se nos oiga votando", explica este joven de 27 años que acaba de depositar su voto por el candidato demócrata al Senado por Virginia, Mark Warner.

Hasta 206 millones de estadounidenses están llamados este martes a votar en todo Estados Unidos. Algunos de ellos -17 millones, según un estudio de la Universidad de Florida- lo han hecho ya por medio del sufragio anticipado tal como también lo hizo, para dar ejemplo, el presidente Barack Obama.

Pero si se cumplen los pronósticos, probablemente ni la mitad de los registrados acudirá a las urnas. La media de participación en las midterms, las elecciones legislativas como las de este martes, es de apenas el 40%.

Más que nunca, las cifras se miran con lupa en estos comicios en los que se renueva toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, además de elegir a 36 gobernadores en todo el país y decidir 147 leyes estatales.

Hasta 206 millones de estadounidenses están llamados este martes a votar en todo Estados Unidos

Las miradas se centran sobre todo en la carrera por el Senado, donde los demócratas de Obama se juegan perder la mayoría que ya le arrebataron los republicanos en la Cámara Baja cuatro años atrás.

"Incluso unos pocos votos pueden ser definitivos", sostiene Kurt, otro joven que prefiere no dar su apellido y que también ha madrugado para emitir su voto. Votar es "muy importante", subraya, sobre todo en estos comicios que son "cruciales para el país porque la carrera está muy ajustada en varios Estados".

Una de las claves para los demócratas para impedir la pérdida total del Congreso es una participación alta, puesto que frente a un electorado republicano más regular ante las urnas, buena parte del demócrata, que tiene sus bases en las minorías del país y sectores como los jóvenes y las mujeres, tiende a quedarse en casa en estos comicios de medio mandato.

"Los que no suelen votar son miembros de las minorías y suelen tener menos ingresos y educación, es decir, son mucho más próximos a la base del Partido Demócrata que al Republicano", confirma el profesor de Historia de la American University Allan Lichtman.

Diecisiete millones han votado ya por medio del sufragio anticipado, tal como hizo el presidente Barack Obama para dar ejemplo

Por eso, sostiene, la clave de estas midterms no es convencer al votante republicano que cambie de bando, sino lograr que los electores demócratas vayan a las urnas. Y por ello, hasta el último minuto no se han escatimado esfuerzos por alentar la votación.

"Creo que a estas alturas ya debes saber cuánto hay en juego el 4 de noviembre, especialmente para las mujeres. Si los republicanos se hacen con el Senado, una de las primeras cosas que harán será tratar de desmantelar el derecho de la mujer a tomar sus propias decisiones de salud. Nuestros votos este martes son todo lo que puede impedir a los republicanos hacer más daño aún”.

El mensaje enviado hasta pocas horas antes de la apertura de las urnas a posibles votantes femeninas -uno de los fuertes demócratas- por correo electrónico tiene un remitente excepcional: Scarlett Johansson, pese a que la dirección electrónica es la del Partido Demócrata, al que la laureada actriz ha apoyado activamente en elecciones anteriores.

Una de las claves para los demócratas para impedir la pérdida total del Congreso es una participación alta, puesto que frente a un electorado republicano más regular ante las urnas

“Tu.Voto.Importa.Vota. Haz tu plan para votar”, tuiteaba la candidata demócrata a gobernadora de Texas y otro de los referentes políticos femeninos, Wendy Davis, a horas de las elecciones.

Adela Rexhepaj, una joven voluntaria del Partido Demócrata en Virginia, hace el mismo trabajo pero a pie de urna, lieralmente, y continuará alentando la participación durante toda la jornada, apostada fuera de los centros electorales de Arlingon para intentar arañar algún voto extra.

"Virginia es un Estado púrpura, lo que significa que muchas de las elecciones aquí van a seguir siendo ajustadas, y hay que seguir estando involucrados políticamente", explica Rexhepaj.

Más que nunca, las cifras se miran con lupa en estos comicios en los que se renueva toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, además de elegir a 36 gobernadores en todo el país y decidir 147 leyes estatales

Por lo que ha visto en las dos horas que lleva apostada a la puerta del centro de voto en Arlington donde ha comenzado su jornada, los votantes parecen "bien educados" y "saben qué van a votar". "Pero aun así te sigues encontrando a gente que te pide algo más de información o que quiere que les convenzas", señala. Es a ese sector al que Rexhepaj, como miles de voluntarios en todo el país, se concentra, explicando lo que le pidan de los candidatos y entregando, si quieren, una papeleta con los nombres de los candidatos, en su caso, demócratas.

"Siento que como muchas otras mujeres del país seguimos muy alienadas por el Partido Republicano y el sentir que quieren dictar aspectos de mi vida personal me ha llevado a involucrarme más políticamente. Incluso en elecciones muy locales como las de hoy", argumenta esta joven voluntaria desde 2012 y también involucrada en temas de inmigración.

En Georgia, uno de los Estados que podrían decidir el color del Senado, iglesias y comunidades afroamericanas han sido especialmente activas para alentar el voto de una minoría que podría tener la llave de la difícil victoria de la candidata demócrata, Michelle Nunn. Una táctica también seguida en Carolina del Norte, otro de los Estados más disputados.

Hasta el último minuto no se han escatimado esfuerzos por alentar la votación

A Ronda Powell no le hace falta escuchar estos mensajes. Como mujer, joven y negra sabe que su voto puede ser clave y no ha dudado en levantarse algo más temprano también este martes para depositar su voto en Virginia.

No oculta su motivación: "Quiero que los demócratas mantengan el Senado", afirma. A ella no le cabe duda de que estas elecciones constituyen una especie de referendum de políticas del demócrata Obama como la reforma sanitaria de la que dice se ha beneficiado grandemente la comunidad afroamericana a la que pertenece. "Quiero otros dos años de políticas demócratas, no republicanas. Y será mucho más difícil para el presidente Obama lograr que se aprueben sus políticas si el Senado está en manos republicanas", sostiene.

En un intento por movilizar el electorado hispano, tradicionalmente bajo en estas elecciones pero que podría ser importante en otra carrera ajustada, la de Colorado, la presidenta del Congreso Nacional La Raza (NCLR), Janet Murguía, hacía un último llamamiento a votar en éste y otros Estados.

En un intento por movilizar el electorado hispano, tradicionalmente bajo en estas elecciones, la presidenta del Congreso Nacional La Raza (NCLR), Janet Murguía, hacía un último llamamiento a votar 

“Nuestro mensaje a los votantes latinos es sencillo: nuestra comunidad necesita vuestros votos. Tenemos que seguir aumentando nuestro poder político para que las aspiraciones de nuestra comunidad sean tomadas en cuenta y para que se respeten nuestras contribuciones al país”, subrayó Murguía, cuya organización ha realizado campañas para alentar la participación electoral latina mediante anuncios, llamadas telefónicas y hasta puerta a puerta en las últimas semanas.

En Virginia, la carrera por el Senado parece desde hace tiempo estar decidida a favor del demócrata Mark Warner. Aun así, los republicanos hicieron hasta el último minuto un esfuerzo por lograr votos por su candidato, Ed Gillespie, invitando para ello la noche del lunes a Ann Romney, la esposa del excandidato presidencial republicano Mitt Romney quien, tras un periodo de silencio, parece volver a estar muy solicitado.

Josef Ramsey espera que estos intentos de última hora del republicano Gillespie no tengan éxito. Pero por si acaso, dice alegrarse de haber acudido a votar pronto para asegurar al menos un sufragio más al demócrata Warner.

"Virginia sigue siendo un swing state y votar puede importar más aún que si estás en un Estado muy demócrata o muy republicano", señala.

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