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Suecia será el primer país de la UE en reconocer el Estado palestino

Bruselas condena los nuevos asentamientos israelíes en Jerusalén Este

El nuevo Gobierno sueco.
El nuevo Gobierno sueco. AP

El nuevo Gobierno de centroizquierda sueco se estrena con una sorpresa mayúscula. Suecia será el primer país de la Unión Europea en reconocer el Estado de Palestina. El flamante primer ministro, el socialdemócrata Stefan Lofven, aprovechó ayer el primer discurso en su investidura ante el Parlamento sueco para anunciar ese paso, que supone un triunfo para la diplomacia palestina y un sonoro revés para Israel. La Asamblea General de Naciones Unidas admitió a finales de 2012 a Palestina como “Estado observador” por abrumadora mayoría; la organización más representativa de la voluntad internacional reconocía así implícitamente la soberanía de los palestinos sobre el territorio ocupado por Israel desde 1967. España y Francia, entre otros países, votaron a favor en la ONU, aunque los europeos afrontaron divididos esa decisión. Casi dos años después, uno de los países europeos más influyentes en política exterior opta por ese reconocimiento. Suecia será el primer país en hacerlo como miembro de la UE: Eslovaquia, Hungría y Polonia ya habían hecho lo mismo, pero antes de entrar en el club europeo.

“El conflicto entre Israel y Palestina solo puede resolverse con una solución negociada por dos Estados, de acuerdo con las leyes internacionales”, aseguró Lofven, al frente de una exigua mayoría de socialdemócratas y verdes tras las recientes elecciones legislativas suecas. “La solución [del conflicto palestino-israelí] requiere el reconocimiento mutuo y de una coexistencia pacífica. Con ese objetivo, Suecia reconocerá al Estado de Palestina”, explicó.

Ese anuncio se produjo poco antes del inicio ayer de la fiesta judía del Yom Kipur, por lo que no se espera una reacción de Israel hasta que concluya, este sábado al anochecer. Anoche tampoco había reacción oficial desde el Gobierno de Mahmud Abbas, aunque fuentes palestinas confirmaron que sus fuerzas se concentran ahora en lograr que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas apruebe una resolución para poner fin a la ocupación israelí antes de noviembre de 2016. Ese documento ha comenzado a distribuirse entre las delegaciones de Nueva York esta misma semana, informa Carmen Rengel.

El mayor temor de los palestinos es que EE UU ejerza nuevamente su derecho a veto en favor de Israel, su aliado histórico. Pese a ello, los diplomáticos palestinos se afanan en lograr un amplio apoyo en el resto del Consejo, que aísle a los afines a Israel. En paralelo, buscan el reconocimiento explícito como Estado por parte de algunos países, al margen de la propia resolución, lo que podría impulsar el texto o, al menos, darle un importante espaldarazo que contrarreste el probable no de EE UU. La decisión de Suecia va claramente en esa línea.

El anuncio sueco llega tras una semana intensa. Apenas unos días después de que Abbas desvelase sus planes para crear un Estado en las fronteras anteriores a 1967. Y en un momento de debilidad interna y externa del Ejecutivo israelí. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha sido criticado con dureza por sus socios de Gobierno tras pactar el alto el fuego en Gaza. Y en Europa, el Servicio Exterior de la UE reprobó ayer los nuevos asentamientos en Jerusalén Este. “Condenamos esa decisión”, que “pone en duda el compromiso de Israel con una solución pacífica y negociada del conflicto”, según un comunicado de la Comisión, que se suma así a las críticas de París, Berlín y Washington.

La Unión recordó ayer que reconocerá al Estado palestino “en el momento oportuno”, según una portavoz, aunque ese reconocimiento en sí “es competencia de los Veintiocho”. “El objetivo de la UE es una solución con un Estado palestino independiente, democrático y viable al lado de Israel y el resto de sus vecinos. Para ello, las negociaciones deberían reanudarse tan pronto como sea posible”, según la misma fuente.

Suecia cuenta con una excelente reputación internacional en asuntos de política exterior. Al frente de la diplomacia, Lofven —capitaneando uno de los Ejecutivos más débiles de los últimos años en el país nórdico— ha situado a una ex comisaria europea, la socialdemócrata Margot Wallström. Los cambios no se han hecho esperar: el anterior Gobierno, de centro derecha, no tenía pensado reconocer a Palestina como Estado mientras no diera muestras de poder controlar su propio territorio, informa Reuters.