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La ONU se une para frenar el flujo de yihadistas a Siria e Irak

El Consejo de Seguridad adopta una resolución para juzgar a quienes luchan con terroristas

Reuters Live!

El mundo se unió este miércoles contra el Estado Islámico y otros grupos que combaten en Siria e Irak. El Consejo de Seguridad—máximo órgano decisorio de la ONU— adoptó por unanimidad una resolución que obliga a los países a aprobar leyes que permitan llevar a la justicia a ciudadanos que viajan al extranjero para luchar con grupos terroristas, y a quienes les ayudan. La resolución es una pieza más en la arquitectura que la Administración de Obama ha diseñado para afrontar una amenaza nueva: el Estado Islámico, un grupo yihadista suní que hasta hace unos meses no aparecía en los cálculos de Washington y que este verano ha trastocado los planes de Obama y la comunidad internacional. Además de intentar frenar el flujo de violentos hacia Oriente Próximo, la estrategia de EE UU incluye ataques aéreos y entrenamiento militar de combatientes locales, entre otras medidas.

El texto recibió 15 votos a favor y ninguno en contra. Cuenta, además, con 104 países patrocinadores, según explicó Obama, que presidió la sesión. Era la segunda vez que un presidente norteamericano lo hacía, coincidiendo con que a EE UU le corresponde por turbo la presidencia del Consejo de Seguridad. El primero fue el propio Obama en 2009.

La unanimidad demuestra que, en asuntos vitales, el Consejo de Seguridad puede ponerse de acuerdo, dijo el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov. Rusia ha criticado que EE UU no haya buscado la autorización del consejo para lanzar ataques aéreos en Siria contra el Estado Islámico.

La resolución 2178 exige a los países de la ONU que impidan entrar o cruzar su territorio a los sospechosos de luchar con grupos terroristas. También insta a compartir información sobre listas de sospechosos o investigaciones criminales.

"En Oriente Medio y otros lugares", dijo Obama, "estos terroristas exacerban los conflictos, plantean una amenaza inmediata a las personas de estas regiones y, como ya hemos visto en varios casos, es posible que intenten regresar a sus países para perpetrar ataques mortales".

Unos 15.000 combatientes extranjeros procedentes de 80 países —una especie de brigada internacional islamista— luchan ahora en Siria e Irak, según los servicios de espionaje de EE UU. De estos, unos 2.000 son europeos.

El Estado Islámico, asentado en Siria e Irak, es una "una organización internacional", explicó en su intervención el nuevo primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, invitado por Obama a la sesión del Consejo de Seguridad.

"Ya no es sólo una lucha árabe o musulmana. Afecta a todos los delegados presentes aquí y más allá. Es la lucha de nuestra era", dijo el rey Abdalá de Jordania. Bahréin, Jordania, Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos se han aliado a EE UU en los bombardeos en Siria, que empezaron en la madrugada del martes.

Que combatientes radicales posean pasaportes europeos y norteamericanos preocupa a las capitales occidentales. Estos países ven como una amenaza el posible regreso de los yihadistas a sus ciudades y barrios en España, Canadá o Gran Bretaña.

Aunque la resolución sea vinculante, no será fácil asegurarse de que se cumpla. Pero representa una señal política a países fronterizos con la zona de conflicto que no impiden la libre circulación de los voluntarios. "La retórica elevada y las buenas intenciones no detendrán ni un solo ataque terrorista", dijo Obama. Sin acciones concretas, la resolución quedará en papel mojado.

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