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Kiev repliega sus tropas para crear una zona desmilitarizada con los separatistas

Las partes pactaron una línea de 30 kilómetros sin combates en torno a Donetsk y Lugansk

Artillería ucrania, ayer en la retaguardia del frente.
Artillería ucrania, ayer en la retaguardia del frente. REUTERS

Las Fuerzas Armadas Ucranias y otras subdivisiones de las fuerzas especiales han iniciado los preparativos para retirar el armamento y equipo pesado de la linea de contacto con los insurgentes independentistas en el este del país, según informó Andriy Lysenko, portavoz del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania, el lunes en una rueda de prensa en Kiev.

Estos preparativos se hacen en cumplimiento de los acuerdos alcanzados por Ucrania, Rusia y representantes de los insurgentes de las provincias de Donetsk y Lugansk, el 5 y el 19 de septiembre bajo los auspicios de la OSCE en Minsk, capital de Bielorrusia. Entre los puntos consensuados por las partes está la creación de una zona desmilitarizada de 30 kilómetros que implica, para cada bando retrasar 15 kilómetros sus posiciones. El armamento afectado incluye artillería, blindados y cañones de más de 100 milímetros de diámetro. Lysenko señaló que los insurgentes habían iniciado también su retirada, aunque en su opinión el movimiento no era muy intenso. Asimismo reconoció que había disminuido el uso de las armas pesadas, aunque señaló que el domingo grupos incontrolados tirotearon posiciones ucranias cerca del aeropuerto de Donetsk, así como las localidades de Debaltseve, Vynohradne, Hnutove, Trudivske, Hranitne, Pisky y la colina de Hostra Mohyla. Los insurgentes, según dijo, también asaltaron con artillería zonas residenciales de Maryinka, en la región de Donetsk. Dos muertos y dos heridos fueron el balance de víctimas de las tropas ucranias.

El alto el fuego acordado en Minsk se mantiene, aunque sigue siendo muy volátil y los combates han continuado en torno a las ciudades de Donetsk y Mariupol. El conflicto que estalló en abril se ha cobrado más de 3.000 vidas y ha desplazado a centenares de miles de personas (800.000 según la ONU y más de un millón, según datos rusos).

El acuerdo de Minsk contempla la prohibición de sobrevuelos sobre la zona de conflictos, la retirada de “mercenarios extranjeros”, la creación de una misión especial de observadores de la OSCE y prohíbe las operaciones ofensivas. Comentando su reciente viaje a EE UU, el presidente ucranio, Petró Poroshenko ha afirmado que Ucrania ha recibido el mayor estatus de cooperación en materia de defensa existente con Estados que no pertenecen a la OTAN.

“Hemos recibido todo lo que necesitábamos, material de reconocimiento, radar, equipo de observación y defensa que nos permite incrementar la eficacia de nuestras armas diez veces y modernizarlas”, dijo el presidente.

Sobre el anuncio de las autoridades ucranias de que planean construir un muro en la frontera con Rusia, el jefe de la administración presidencial rusa, Serguéi Ivanov, dijo al periódico Rossiskaya Gazeta que el muro haría “imposible la restauración de las relaciones bilaterales” y se mostró escéptico ante la posibilidad de llegar a levantarlo.