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Cameron pide que no pague Escocia por el descontento con su Gobierno

El primer ministro británico ofrece una devolución de poderes sin precedentes

Reuters

En su última visita a Escocia antes del referéndum del jueves, el primer ministro británico, el conservador David Cameron, pidió a los escoceses que no se dejaran llevar por su descontento hacia el Gobierno de Londres y les rogó que voten en contra de la independencia escocesa. En una visita a Aberdeen, la capital petrolera del país, Cameron apeló de nuevo a los sentimientos para pedir a los escoceses que no tomen una decisión que “sería el final de Reino Unido tal y como lo conocemos y no tendría vuelta atrás”.

La BBC asegura que los periodistas que cubren la consulta reciben presiones

Como ya hizo en su visita de la semana pasada a Edimburgo, el primer ministro evitó el contacto directo con el público y lanzó su discurso pensando más en las cámaras y en la prensa que en la audiencia que tenía enfrente. “El viernes, la gente puede estar viviendo en un país diferente, con un lugar distinto en el mundo en el futuro”, dijo.

“Esta es una decisión que puede romper nuestra familia de naciones y desgarrar Escocia para siempre del resto de Reino Unido. Y tenemos que dejar muy claro que no hay vuelta atrás, no hay repetición. Esta es una decisión para siempre. Si Escocia vota sí, el Reino Unido se dividirá y marcharemos por caminos separados para siempre”, añadió el premier. Y advirtió a continuación: “Cuando se vote el jueves, la gente no estará votando solo por sí misma, sino por sus hijos y sus nietos y las generaciones venideras”.

David Cameron huyó del tono catastrofista que ha presidido la campaña de los defensores del no en las últimas semanas, con declaraciones de varias grandes empresas advirtiendo sobre las consecuencias de la independencia de Escocia. El líder independentista, Alex Salmond, ha acusado al Gobierno de estar detrás de esos comunicados de bancos y grandes distribuidores comerciales, y ha acusado también a la BBC, la cadena pública británica, de ofrecer una información sesgada sobre la independencia.

Salmond defendió este lunes a los independentistas que el pasado domingo se manifestaron ante los estudios centrales de la BBC en Glasgow. El sindicato nacional de periodistas (NUJ en sus siglas en inglés) ha expresado su preocupación por las presiones que están recibiendo los reporteros que cubren el referéndum.

“La gente tiene derecho a protestar si de verdad cree que tiene razones para hacerlo, pero los que protestaban frente a las oficinas de la BBC en Glasgow este fin de semana pedían el despido de un periodista porque le acusan de estar sesgado en favor de la unión”, se quejó el responsable del NUJ en Escocia, Paul Holleran. Y aseguró que las dos partes en el referéndum dicen que la información de la BBC es sesgada. “Hay una creciente tendencia a intimidar a los periodistas de la BBC, que están trabajando mucho para exigir responsabilidades a los políticos de todos los bandos”, añadió.

Salmond defiende a los manifestantes frente a la cadena pública británica

Alex Salmond declaró que él no pide el despido del periodista que centra la polémica sobre el sesgo de la información, el principal cronista político de los informativos de la cadena pública británica, Nick Robinson, pero aseguró que hay “verdadera preocupación entre el público sobre el equilibrio de la cobertura”.

Fuentes de la BBC han desvelado que algunos de sus reporteros políticos han recibido amenazas verbales y a través en Internet de forma repetida y que uno de ellos ha tenido que borrar más de 400 tuits de su cuenta oficial en Twitter, según The Guardian.