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Irán rearma a los kurdos para combatir al Estado Islámico en el norte de Irak

Cien soldados iraníes cruzaron la frontera para apoyar a los “peshgmergas”

El ministro iraní de Exteriores junto al presidente kurdo, Masud Barzani.

En una alianza informal pero cada vez más evidente, Teherán y Washington están intensificando sus acciones contra el Estado Islámico (EI). El presidente kurdo, Masud Barzani, anunció este martes que Irán ha sido el primer país en facilitarles armamento para combatir a los milicianos de ese grupo sobre el terreno. Mientras, aviones espía de EEUU empezaban a sobrevolar territorio sirio en misiones de reconocimiento, un paso que sin embargo puede crear tensiones con Damasco, importante aliado iraní.

“Pedimos armas e Irán fue el primer país en facilitarnos armamento y munición”, anunció Barzani, durante una conferencia de prensa tras recibir en Erbil al ministro iraní de Exteriores, Javad Zarif. El presidente kurdo no dio detalles del tipo de material que habían recibido.

Zarif, que el domingo se reunió con las autoridades de Bagdad, reconoció esa asistencia militar a las fuerzas kurdas (peshmerga), pero ni él ni Barzani aclararon si la ayuda había sido directa o a través de Bagdad. Armar directamente a esas tropas constituye un asunto muy delicado. Algunos iraquíes temen que aliente las aspiraciones independentistas kurdas, mientras que otros recelan de la implicación iraní.

“No tenemos presencia militar en Irak”, reiteró Zarif. El pasado sábado, la cadena Al Jazeera aseguró que un centenar de soldados iraníes habían cruzado la frontera durante unas horas para ayudar a los combatientes kurdos en la comarca de Jalawla, el límite oriental al que ha llegado el EI, a treinta kilómetros de Irán.

Aunque resulte difícil de confirmar, la noticia no sorprendió a los analistas kurdos. Por un lado, en esa zona combaten los peshmergas de la Unión Patriótica de Kurdistán (UPK), el segundo partido kurdo, cuyos líderes siempre han mantenido estrechas relaciones con Teherán. Por otro, apunta a un reparto tácito de las tareas: mientras EEUU bombardea las posiciones yihadistas al oeste de la región autónoma, los iraníes se ocuparían de la zona lindante con su territorio.

Irán que, como vecino y mentor de Irak, tiene sin duda agentes y miembros de la Guardia Revolucionaria sobre el terreno, siempre ha dejado clara su oposición a cualquier presencia militar. No obstante, el ministro iraní del Interior, Abdolreza Rahmani-Fazli, reveló este martes que el presidente Hasan Rohaní ha marcado las ciudades santas chiíes de Nayaf y Kerbala como líneas rojas. “Si cayeran en manos de los extremistas suníes, no habría restricciones [para intervenir]”, declaró a la agencia Mehr, según Efe.

Mientras tanto, la agencia AP informó de que aviones espía de EEUU han empezado ya los vuelos de reconocimiento sobre Siria, un paso previo al eventual bombardeo de las posiciones del EI, si así lo aprueba el presidente Barack Obama.

“Nuestra posición la dejó el martes muy clara el ministro [de Exteriores Walid al] Mualem: somos un país soberano y cualquier operación en nuestro territorio tiene que coordinarse con nosotros”, señaló a EL PAÍS un antiguo alto funcionario sirio y miembro de la élite gobernante. La fuente negó taxativamente que hubiera ningún contacto discreto al respecto con EEUU.

“Después de que les atacan, quieren hacer la guerra al terrorismo. Nosotros llevamos cuatro años luchando contra el terrorismo, no hemos empezado el martes. Que nos pregunten. Otra cosa, sería una agresión”, resumía el interlocutor quien daba por hecho que los acontecimientos reivindicaban la postura de su país.

EEUU, la UE y otros países han cortado lazos con el régimen de Damasco por sus brutales tácticas en la guerra civil actual y en las protestas populares que la precedieron. Ahora, el riesgo de intervenir contra el EI en territorio sirio es que termine legitimando al presidente Bachar el Asad. De llevarse a cabo sin su permiso, los bombardeos sobre el EI en Siria también pondrían a Irán en una situación comprometida. Como aliado de El Asad, no podría extenderles la aprobación tácita que les da en Irak.

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