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Conficto en Oriente Próximo

Los muertos en Gaza superan los 330 e Israel mantiene posiciones

Ya han muerto 330 palestinos en 11 días de ataque sobre Gaza

Con la muerte de dos soldados este sábado, son ya cuatro las víctimas israelíes

Un familiar lleva el cádaver del niño de cuatro años Qassim Elwan.
Un familiar lleva el cádaver del niño de cuatro años Qassim Elwan. REUTERS

La segunda noche desde que comenzó la invasión terrestre de Gaza se saldó con 26 palestinos muertos y cuatro soldados israelíes heridos, uno de ellos en un accidente de carretera. El Ejército de Israel ha matado a 330 palestinos desde que comenzó la Operación Margen Protector sobre la Franja en la madrugada del 8 de julio. 72 de ellos eran niños o mujeres menores de 18 años, según el recuento del Ministerio de Sanidad palestino. De los casi 3.300 heridos, 657 son niños.  Naciones Unidas calcula que más del 75% de los muertos son civiles.

El Ejército israelí ha anunciado esta tarde la muerte de dos soldados víctimas de una incursión de milicianos de Hamás, que se habían infiltrado en territorio israelí por la red de túneles que conectan con Gaza. En un comunicado, el Ejército ha informado de que se trata del sargento Adar Bersano, de 20 años, y el oficial Amotz Greenberg, de 45. Con estas muertes son ya cuatro las bajas israelíes. Esta semana perdieron la vida otro uniformado y un civil. Israel investiga si este último fue víctima del llamado fuego amigo.

Las primeras horas de la noche del estuvieron entre las peores de toda la ofensiva, con decenas de palestinos muertos. Las tropas israelíes mantuvieron durante la noche las posiciones que habían ocupado el viernes dentro del territorio palestino. Por el sur, cerca de la localidad de Jan Yunis, los soldados y los tanques siguen desplegados más de un kilómetro Franja adentro. Por el norte y por el este se mantenían, según testimonios de vecinos, cien metros adentro.

Mientras tanto, seguía agravándose la situación de los desplazados que huían de los israelíes, cuyas tropas apenas encontraron resistencia. La ONU informó de que sus refugios habían acogido a 40.000 palestinos hasta el viernes por la tarde. A estas cifras, hay que sumar los palestinos que se refugian en casas de familiares o amigos. A menudo, familias como la de Fuad Hanana, que vive en el barrio de Zeitun, a menos de dos kilómetros de la frontera con Israel, envían a sus hijos a las casas de familiares que viven en zonas céntricas de la Ciudad de Gaza.

Los duros bombardeos del viernes terminaron por forzar la evacuación total del hospital de Al Wafa, un centro de salud relacionado con Hamás en cuyo cuarto y último piso Israel dice haber detectado un “centro de operaciones” del grupo islamista. Está situado sobre un montículo desde donde se divisa la frontera de Israel. En primera línea de fuego. El viernes, su estructura mostraba los golpes de artillería que ha recibido en las últimas semanas. Las aceras de alrededor están llenas de cascotes y cristales rotos. Las calles en estas zonas fronterizas están casi vacías del todo.

El sábado, el Ejército de Israel acusó a Hamás de utilizar un “burro explosivo” contra sus soldados al sur de la Franja: “Enviar a un animal a la muerte para perseguir metas terroristas puede parecer chocante”, decía la nota del Ejército. “Pero no es la primera vez que los palestinos adoptan esta táctica”.