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Ghani vence en las presidenciales afganas entre acusaciones de fraude

Los resultados preliminares dan al ex alto funcionario del Banco Mundial el 56,4% de los votos

El presidente de la Comisión Electoral afgana, Ahmad Nuristani.
El presidente de la Comisión Electoral afgana, Ahmad Nuristani. AP

El candidato Ashraf Ghani, ex alto funcionario del Banco Mundial, ha ganado las elecciones presidenciales en Afganistán, celebradas el mes pasado, según los resultados preliminares. La Comisión Electoral afgana ha informado de que Ghani ha obtenido el 56,44% de los votos, frente al 43,56% de Abdullah Abdullah, el otro candidato, que ha alegado fraude generalizado en los comicios y ha insistido en que el anuncio de los resultados debería retrasarse hasta que todos los votos fraudulentos hayan sido desechados. Por el momento han sido escrutadas 8.109.493 papeletas y los datos definitivos serán publicados el 22 de julio.

Abdullah, un antiguo dirigente de la antitalibán Alianza del Norte, no ha estado disponible para hacer comentarios este lunes después de haberse conocido los resultados. Un miembro destacado de su equipo de campaña, Mijib Rahim, ha declarado, entre acusaciones de fraude, que no aceptarán los resultados preliminares. "Para nosotros, estos resultados son ilegítimos y la comisión electoral debería haber esperado a que finalizasen las negociaciones entre los dos equipos", ha afirmado al canal afgano Tolo TV.

Poco antes de conocerse los datos del escrutinio de la ronda final de las elecciones, celebrada el 14 de junio, los equipos de Abdullah y Ghani habían acordado volver a contar los votos en 7.000 colegios electorales para asegurar la transparencia de los comicios. El propio presidente de la Comisión Electoral afgana también ha reconocido que hubo "problemas técnicos y fraudes" durante el proceso electoral, aunque ello no evitó que anunciara los primeros resultados, que podrían cambiar de aquí al 22 de julio, cuando los datos definitivos sean publicados.

El tiempo que transcurrirá desde que se celebró la segunda vuelta de las elecciones hasta que se conozcan los resultados definitivos ha acabado con las esperanzas de un traspaso de poderes sin complicaciones en Afganistán. Este proceso electoral, que supone la salida del poder del presidente Hamid Karzai tras 13 años al frente del país —ya que la Constitución prohíbe un tercer mandato—, se desarrolla mientras el conflicto en el país se halla en uno de sus momentos más sangrientos desde la invasión de Estados Unidos, que propició la caída del régimen talibán en 2001.

Quien finalmente resulte elegido para sustituir a Karzai tendrá que encarar las implicaciones de seguridad que plantea la retirada militar extranjera de cara a la insurgencia talibán. El presidente de EE UU, Barack Obama, anunció que el despliegue de 52.000 soldados se quedará en 10.000 hombres para operaciones conjuntas contra Al Qaeda y para el entrenamiento y modernización del Ejército afgano. Por otro lado, el mandato de las fuerzas de la ONU concluye en diciembre. Aunque el actual presidente de Afganistán se ha posicionado en contra de firmar un pacto bilateral para extender y definir la presencia militar de EE UU, tanto Ghani como Abdullah se han mostrado abiertos a firmar, resalta la BBC.

Abdullah, de padre pastún y madre tayika, basa gran parte de su apoyo en la minoría tayika del norte de Afganistán. Ghani cuenta con un amplio respaldo de las tribus pastunes del sur y el este del país. Abdullah fue ministro de Exteriores (2001-6) en el Ejecutivo de Karzai. Se postuló a las elecciones de 2009, cuando Hamid Karzai se renovó en el cargo de presidente, aunque se retiró tras la primera vuelta tras denunciar fraude electoral. Ashraf Ghani trabajó en el Banco Mundial y fue ministro de Finanzas bajo el mandato de Karzai.