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La violencia de las ‘maras’ asedia al transporte público en El Salvador

El tiroteo de un autobús y el secuestro de otro recuerdan el caso de un camión en el que en 2010 murieron 11 pasajeros calcinados

El asedio al transporte de pasajeros por parte de las pandillas violentas, conocidas como maras en El Salvador, es una constante casi diaria. El lunes un autobús fue tiroteado en los alrededores de la capital, San Salvador, sin que se produjeran víctimas, mientras que el martes en una zona rural otro autobús fue secuestrado, a los pasajeros los despojaron de sus propiedades y posteriormente el transporte fue incendiado.

El autobús incendiado formaba parte de la ruta 177, que hace su recorrido de la ciudad de Zacatecoluca, departamento central de La Paz, hacia la ciudad de San Vicente, también en la zona central de El Salvador, donde existe fuerte presencia de las pandillas, tanto de la Mara Salvatrucha (MS13), como de la denominada Barrio 18, fundadas en la década de 1980 en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, y traídas a Centroamérica por emigrantes retornados.

Las investigaciones policiales aseveran que un grupo de unos ocho delincuentes se subieron al autobús en la ciudad de Zacatecoluca, amenazaron con un arma de fuego al chofer y lo obligaron a dirigirse a una zona desolada, en un cantón llamado Las Pampas, en los alrededores de la ciudad de Tecoluca. Allí robaron a todos los pasajeros y luego incendiaron el vehículo. Los pasajeros se vieron forzados a caminar hacia sus destinos y dieron parte a la policía, la cual movilizó a sus efectivos sin resultados en capturas.

Los dos nuevos hechos violentos contra el transporte colectivo trajeron a la memoria aquel funesto 20 de junio de 2010, cuando en horas de la noche un grupo de sujetos perteneciente al Barrio 18 interceptó un microbús del transporte colectivo, lo roció con gasolina y lo incendió con los pasajeros dentro. En la acción perpetrada en el municipio de Mejicanos murieron once personas, entre ellos tres menores de edad. Otros 13 pasajeros resultaron con graves quemaduras pero salvaron sus vidas al ser auxiliados por vecinos cuando los mareros huyeron del lugar.

El atroz hecho que conmocionó a la opinión pública nacional e internacional fue atribuido por la policía a la guerra a muerte que mantenían por control de territorios las bandas mareras. Meses más tarde fueron capturados los supuestos autores materiales e intelectuales del horrendo crimen, se les procesó y resultaron con condenas de cárcel de hasta 60 años.

Más de 30 asaltos armados en seis meses

De acuerdo a estadísticas de las empresas del transporte, durante el primer semestre de 2014 este sector ha sufrido 32 ataques directos de los pandilleros, que van desde tiroteos hasta incendio de los autobuses. En este mismo período han sido asesinados 30 empleados del transporte, entre choferes y cobradores. La mayor parte de ataques contra el transporte público se debe a que los dueños de las unidades (autobuses o microbuses) se niegan a pagar las extorsiones, “rentas” o “impuestos” que las maras exigen. Fuentes empresariales indican también que el sector transporte pierde anualmente alrededor de 20 millones de dólares a causa de las extorsiones de las pandillas.

El Salvador es el cuarto país más peligroso del mundo por sus tasas de homicidio, más de 40 por cada 100.000 habitantes. Oficialmente se afirma que las pandillas o maras son las causantes de la mayoría de los delitos graves. Desde 2012 las pandillas principales de esta pequeña nación centroamericana acordaron una tregua para dejar a un lado la guerra en la que se aniquilan sus miembros; tal tregua bajó el número de homicidios de 15 a 5 diarios; sin embargo, en la actualidad los asesinatos han vuelto a escalar hasta 12 diarios, al parecer por desacuerdos entre los líderes que están en las cárceles y los que están en las calles.