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Andrew Harper | Responsable de ACNUR en Jordania

“No es un problema humanitario sino político”

Harper critica la pasividad de la comunidad internacional a la hora de abordar el problema

Andrew Harper, responsable de ACNUR en Jordania.
Andrew Harper, responsable de ACNUR en Jordania.

Jordania es uno de los países de Oriente Próximo que más refugiados ha acogido en los últimos 18 meses. En la actualidad, unos 600.000 ciudadanos —entre sirios, iraquíes y palestinos— desbordan los campamentos que Naciones Unidas, a través de su Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), levanta en medio de la nada para acogerlos. “No se trata de un asunto humanitario, esto es ya un problema político”, sentencia por teléfono desde Amán Andrew Harper, responsable de ACNUR en Jordania.

Harper critica la pasividad de la comunidad internacional a la hora de atacar la causa principal de los últimos desplazamientos: los más de tres años de guerra en Siria, según el informe Tendencias Globales publicado ayer por ACNUR. “Lajdar Brahimi [mediador internacional para Siria] renunció a su cargo el pasado mayo, las conferencias de paz de Ginebra han fracasado...”, se lamenta. “Hay una clara falta de voluntad política”.

La ayuda económica que recibe ACNUR de los países donantes tan solo cubre el 30% de las necesidades de los refugiados. “Es patético”, exclama Harper, a quien no le tiembla la voz al admitir que “no se ha avanzado nada”.

El flujo de ciudadanos que huyen del conflicto para refugiarse en otro país es imparable. “Acabamos de abrir un nuevo campo en Azraq [norte], con capacidad para 10.000 personas, y ya atendemos a 130.000”.

Aunque la voluntad de la agencia es que los refugiados vuelvan a sus países “cuanto antes”, ACNUR recibe el asesoramiento de otras organizaciones —incluido el Ayuntamiento de Ámsterdam— para convertir la estructura de los campamentos en urbes autosuficientes y sostenibles. Han cambiado las tiendas de campaña por viviendas prefabricadas más estables. Buscan mejorar las infraestructuras y también formas de energía más eficientes a largo plazo. “Muchos refugiados piensan que vienen un par de meses pero es muy probable que no regresen antes de dos años”.

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