Argentina denunciará de nuevo a Uruguay en La Haya por una empresa papelera

El permiso de Montevideo para que una fábrica de celulosa aumente su producción en terreno fronterizo hace que la Casa Rosada reconsidere las relaciones bilaterales

Ambientalistas argentinos y uruguayos se manifiestan contra la papelera UPM el pasado octubre.
Ambientalistas argentinos y uruguayos se manifiestan contra la papelera UPM el pasado octubre.EFE

La decisión del Gobierno uruguayo de aprobar el aumento de producción de una fábrica de celulosa situada en la localidad fronteriza de Fray Bentos ha despertado el litigio que envenenó durante un lustro las relaciones entre los dos países. El ministro de Exteriores de Argentina, Héctor Timerman envió este viernes una carta a su par uruguayo, el canciller Luis Almagro, donde le advierte que recurrirá de “forma inmediata” a la Corte Internacional de Justicia de La Haya ante lo que considera un “gesto inamistoso” por parte del Gobierno de José Mujica, que autorizó la semana pasada a la papelera UPM a aumentar su producción. Timerman aseguró que Argentina va a “revaluar” todas las políticas de relación bilateral con Uruguay. Almagro declinó hacer comentarios y aclaró que su respuesta llegaría por conducto formal.

La celulosa de Fray Bentos fue instalada en 2006 con el permiso del Gobierno de centro izquierda del presidente uruguayo Tabaré Vázquez (2005-2010) y contra la voluntad de los ecologistas argentinos y del gobierno peronista de Néstor Kirchner (2003-2007). Cientos de ambientalistas argentinos, con la aquiescencia de la Casa Rosada, bloquearon durante tres años y medio, entre 2006 y 2010, el puente de Gualeguaychú, el más transitado de los tres que unen a Argentina con Uruguay.

La llamada “guerra de las papeleras” terminó en 2010 con una sentencia de La Haya. El veredicto era tan salomónico que culpaba a Uruguay de violar el tratado bilateral del río Uruguay, que divide a los dos países, pero le permitía seguir adelante con la fabrica. La Haya señaló que Uruguay no avisó a Argentina de que permitiría a una empresa finlandesa instalar una enorme planta de celulosa, tal como exigía el tratado bilateral. Pero los jueces internacionales no exigieron a Uruguay que desmantelase la fábrica porque no consideraron demostrado que la empresa contaminase el río. Y en el colmo de las decisiones salomónicas, el Tribunal de La Haya, dependiente de la ONU, ordenó que a partir de entonces los dos países debían controlar de forma conjunta los niveles de polución.

El consenso ha durado cuatro años. Pero en 2013 la empresa UPM solicitó a Montevideo aumentar la producción desde el millón de toneladas por año a 1,2 toneladas. El presidente José Mujica decidió autorizar 1,1 millones. Y entonces, el Gobierno argentino alegó que el tratado del Río Uruguay prescribe que cualquier decisión que afecte a las aguas comunes debía de hacerse con el acuerdo de las dos partes. Y amenazó con demandar a Uruguay ante La Haya.El Gobierno argentino dio un ultimátum a Uruguay antes de dirigirse a La Haya. Y José Mujica respondió que el único que da ultimátum es Dios.

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Cronología del conflicto

Todo eso sucedió en octubre de 2013, el mismo mes en que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, tuvo que ser operada de un hematoma en el cráneo. La convalecencia de Fernández puso sordina en el conflicto diplomático. Amainaron las bravatas verbales, pero Uruguay siguió adelante con sus intenciones. Y así se llegó a la situación actual en la que el ministro de Exteriores argentino anuncia que recurrirá ante La Haya.

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La empresa UPM, que inicialmente se llamaba Botnia, es para Uruguay mucho más que una fábrica de papel. La compañía invirtió en su día cerca de 1.200 millones de dólares en la planta de Fray Bentos. Fue la mayor inversión en la historia de Uruguay. Hoy en día trabajan 850 personas en la planta de este municipio fronterizo de 24.500 habitantes y su producción de 1,1 millón de toneladas supone el 1,6% del PIB de Uruguay.

Un portavoz de UPM indicó el pasado octubre a este diario que habían solicitado aumentar la producción porque las mejoras en “eficiencia y productividad” que habían logrado desde 2006 les permiten aumentar la producción “sin modificar el proceso”. O sea, sin contaminar más.

El intendente del departamento de Río Negro, Omar Lafluf, aseguró también en el citado reportaje, que la compañía estaba sometida a rigurosos controles y “los resultados siempre indican que el nivel de todos los parámetros que van al afluente están muy por debajo del límite permitido”. “No se puede plantear que el río Uruguay está todo contaminado, primero porque no es cierto y segundo porque estamos condenando a todas las ciudades uruguayas y argentinas a que no tengamos ni un solo desarrollo económico más”, señaló Lafluf.

Sin embargo, el ministro de Exteriores argentino, Héctor Timerman, ha escrito hasta cuatro cartas en las que rechaza “el aumento unilateral” de la producción.

A continuación, reproducimos el contenido literal de la misiva que difundió Timerman este viernes a su par uruguayo, Luis Almagro:

Señor Ministro:

El día de ayer el Gobierno argentino tomó conocimiento a través de una nota presentada por la Delegación Uruguaya ante la Comisión Administradora del Río Uruguay, que su Gobierno ha autorizado hace seis días en forma definitiva el aumento de producción de UPM a 1.365.000 toneladas anuales.

Se trata de un gesto inamistoso de parte de su gobierno en un tema que desde octubre de 2013 ha surgido como una nueva etapa de la controversia entre nuestros países
Se trata de un gesto inamistoso de parte de su gobierno en un tema que desde octubre de 2013 ha surgido como una nueva etapa de la controversia entre nuestros países Ministro de Exteriores de Argentina, Héctor Timerman

Esta nueva medida uruguaya confirma la ruptura unilateral por parte de su gobierno del mecanismo de información y consulta previa establecido en los artículos 7 al 12 del referido Estatuto, que se encontraba en pleno desarrollo en octubre de 2013 cuando fue interrumpido de manera arbitraria por su gobierno.

Al igual que lo hiciera en mi nota del 15 de octubre de 2013, el Gobierno argentino reclama por mi intermedio que el Gobierno uruguayo deje de inmediato sin efecto esta nueva resolución y se atenga al cumplimiento estricto y de buena fe de las normas contenidas en el citado Estatuto.

Al confirmar en todos sus términos mis notas del 15 de octubre, del 23 de octubre y del 22 de noviembre de 2013, por las que he rechazado la autorización provisoria del aumento unilateral de la producción de UPM, señalo que el Gobierno argentino ha decido recurrir en forma inmediata a la Corte Internacional de Justicia por el incumplimiento uruguayo del Estatuto del Río Uruguay y de la propia sentencia del Tribunal del 20 de abril de 2010, para lo cual he dado instrucciones de comenzar los procedimientos correspondientes.

Por último, le comunico que el gobierno argentino procederá a reevaluar todas las políticas de relacionamiento bilateral con el Uruguay, así como el funcionamiento de las respectivas comisiones binacionales.

Sin otro particular, lo saludo atentamente.

Sobre la firma

Francisco Peregil

Es corresponsal para el Magreb desde 2015, con sede en Rabat. Antes ejerció desde Buenos Aires durante tres años como corresponsal para Sudamérica. Comenzó en EL PAÍS en 1989, después de trabajar varios meses en 'El Mundo'. Es autor de las novelas 'Era tan bella', –mención especial del jurado del Premio Nadal en 2000– y 'Manuela'.

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