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Se recrudecen los ataques rebeldes a posiciones de El Asad

Diversas agencias de noticias y una televisión libanesa próxima a El Asad informan de un alto al fuego en la ciudad vieja de Homs

Niño herido en un hospital de Hama (Siria). Ampliar foto
Niño herido en un hospital de Hama (Siria).

La ofensiva rebelde en áreas controladas por el régimen de Bachar El Asad en la guerra civil siria se ha recrudecido este viernes. Sendos atentados con coche bomba en dos localidades de la provincia de Hama han matado esta mañana a al menos 18 personas, entre ellas 11 niños.

Según la agencia de noticias estatal Sana, otras 50 personas han resultado heridas. Apunta la agencia a “dos terroristas” como autores de la matanza. Las localidades atacadas están a unos 20 kilómetros de distancia. Ambas son de mayoría alauita, el grupo religioso al que pertenece la familia de El Asad y buena parte de sus leales en Siria. Nadie ha reivindicado aún el doble atentado.

El martes, otra serie de ataques con mortero y atentados mató a más de 100 personas en Damasco y en un barrio alauita de Homs, que es una de las ciudades más disputadas en los más de tres años que van de guerra civil.

Diversas agencias de noticias y una televisión libanesa próxima a El Asad han informado este viernes de un alto al fuego en la ciudad vieja de Homs. Contempla, según estas fuentes, la retirada de los insurgentes armados a posiciones de la insurgencia al norte de la ciudad. Si sale adelante, este acuerdo podría resultar en una victoria parcial de El Asad en su ofensiva contra los bastiones rebeldes. Homs es uno de los símbolos de la revuelta contra el régimen y de su resistencia en la guerra civil. El Asad dijo este mes que detecta un “punto de inflexión” en la contienda. Confía en que está resolviéndose a su favor.

El régimen está tratando de emitir señales de seguridad mediante la convocatoria en unas elecciones presidenciales el próximo 3 de junio.

Con el país arrasado y dividido y con toda la oposición en armas o en el exilio, cuesta concebir cómo se llevará a cabo la votación. Sea como sea, nadie duda de que ganará Bachar El Asad. En 2007 y en 2000 se proclamó victorioso con casi el 100% de los apoyos, una cota que su padre y predecesor en el cargo, Hafez, llegó a conquistar en los treinta años que presidió esta República hereditaria. Para junio se han presentado 23 contrincantes teóricos a las elecciones, una novedad respecto a las citas anteriores en las que solo se pudo votar a El Asad.

Mientras en Damasco siguen los preparativos para el concurrido simulacro electoral de junio y los civiles del bando gubernamental padecen la nueva ofensiva rebelde, el Ejército leal continúa ensañándose con los barrios rebeldes de la ciudad norteña de Alepo. La aviación gubernamental bombardeó allí un colegio el miércoles. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos murieron al menos 20 personas. El jueves, un nuevo ataque aéreo mató a por lo menos 33 personas en un mercado que controlan los insurgentes. El Asad continúa utilizando bombas de barril, unos artefactos primitivos pero devastadores. Su efecto indiscriminado en zonas civiles llevó a que Naciones Unidas condenara su uso.

Las elecciones de junio se celebrarán así, en mitad de una escalada sangrienta que parece imparable y ya ha costado más de 150.000 vidas desde 2011.