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El alcalde de Toronto deja la campaña electoral tras otro escándalo con drogas

Dos reporteros del diario 'The Globe and Mail' han tenido acceso a un vídeo grabado el pasado fin de semana en el que se ve al regidor fumar una pipa de 'crack'

Foto publicada por el diario canadiense The Globe and Mail.
Foto publicada por el diario canadiense The Globe and Mail.

El polémico alcalde de Toronto, Rob Ford, ha decidido dar un paso atrás y retirarse de la campaña electoral para su reelección en octubre después de que se informara sobre la aparición de un nuevo vídeo en el que supuestamente está fumando crack de una pipa de cobre. El vídeo, que ha sido visionado por dos reporteros del diario canadiense The Globe and Mail, fue ofrecido al rotativo por un hombre que dice ser quien le proporcionó la droga al regidor y por el que ha pedido una cantidad monetaria “de seis cifras”.

El diario asegura que no ha comprado el vídeo pero sí varias instantáneas sacadas del mismo del momento en el que el alcalde fuma ‘crack’, lo que supuestamente fue el pasado sábado 26 de abril, en el sotano de la casa de su hermana Kathy, reconocida drogadicta. Lo sucedido pasó de madrugada y en el vídeo se ve también a Alessandro Lisi, chófer ocasional y amigo del alcalde, también calificado de extorsionador y proveedor habitual de las sustancias ilegales que supuestamente consume el regidor.

He intentando encarar estos problemas por mí mismo durante el último año. Se que necesito ayuda profesional y ahora estoy comprometido al 100% para curarme”

Rob Ford

Tras ver la cinta, los reporteros del Globe and Mail trataron sin éxito de obtener unas declaraciones de Ford. Poco después, el abogado del alcalde anunció que su cliente se iba a tomar un descanso y retirarse de la campaña. En un comunicado emitido la noche del miércoles, Ford admite tener “un problema con el alcohol” –exclusivamente- y por tanto haber tomado malas decisiones fruto de ello. “Llevo tiempo luchando con el problema”, puntualiza el regidor.

“He intentando encarar estos problemas por mí mismo durante el último año. Se que necesito ayuda profesional y ahora estoy comprometido al 100% para curarme”, finaliza. Sin embargo, esto es todo lo que Ford ha admitido, un problema con el alcohol pero no con las drogas. Los aprietos del alcalde con estas no son nuevos y han teñido el último año de su vida política. La caída en desgracia de Ford comenzó cuando el pasado año en mayo se supo de un vídeo tomado con un teléfono móvil meses antes en el que el alcalde aparecía fumando crack, un poderoso derivado de la cocaína.

Ford se mantuvo inamovible entonces, anunció que no pensaba abandonar el cargo y negó que lo que se decía fuera cierto. Hasta que hacia finales de año, la policía de Toronto dijo poseer un vídeo en el que aparecía el alcalde fumando crack. En noviembre, el pleno del ayuntamiento le quitaba sus poderes y le despojaba de sus funciones. Ford reconoció un problema con el alcohol y acabó admitiendo haber consumido crack pero solo en una ocasión y porque estaba muy bebido.

El diario que ha publicado las fotos del alcalde dice que "parte de nuestro trabajo es asegurar que el electorado tiene todos los datos sobre quien gobierna la mayor ciudad de Canadá"

Pero la presión mediática no logró que dimitiera o se ingresase en una clínica de rehabilitación. Por el contrario, el alcalde anunció que se presentaría a la reelección, algo que hizo no sin tener momentos de nuevo ridículo durante estos pasados meses.

En enero, Ford admitió haber tenido “una recaída menor” después de que se le pudiera ver y escuchar en un vídeo publicado en las redes sociales arremeter contra el jefe de policía de la ciudad en un restaurante de comida rápida.

En esa ocasión, la canción fue la misma de siempre, que había bebido mucho pero que las drogas no formaban parte de su vida. En otras dos ocasiones, el alcalde ha sido grabado o bien gritando insultos racistas al taxista que le dejó una noche, bebido, a la puerta del consistorio o hablando de forma grosera y despectiva sobre una concejal.

En una carta a sus lectores, el director del periódico The Globe and Mail explica las razones por las que decidieron publicar –y comprar- las fotos del alcalde fumando supuestamente crack. “No produce ningún placer a nuestro rotativo revivir la problemática conducta del alcalde de Toronto, Rob Ford”, escribe David Walmsley. “Pero parte de nuestro trabajo es asegurar que el electorado tiene todos los datos sobre quien gobierna la mayor ciudad de Canadá, especialmente en medio de una campaña electoral”.

Walmsley explica que el Globe and Mail decidió pagar 10.000 dólares por algunas imágenes extraídas del vídeo –que no tiene audio ya que el suministrador de la droga y autor del vídeo asegura que el micrófono de la cámara estaba roto-, a pesar de que es algo que no hace habitualmente, porque consideró que era un “asunto de interés público” y que los lectores debían de ver lo que habían visto los reporteros. “Toronto es la capital financiera de este país del G8 y tiene el sexto Gobierno más grande de Canadá”, se lee en la carta a los lectores. “Se supone que el alcalde debe de ser el guardia de esta ciudad”, escribe el director del diario. “Las fotografias merecían que se pagara su precio”.