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Bruselas ayudará a pagar la deuda ucrania por el gas ruso

La UE reclama que no se use la energía como arma política

Un tercio del suministro ruso a Europa pasa por territorio ucranio

Yatseniuk, primer ministro ucranio, este viernes en Donetsk. Ampliar foto
Yatseniuk, primer ministro ucranio, este viernes en Donetsk. REUTERS

Europa ayudará a Ucrania a pagar las facturas de gas que adeuda a Rusia. Tras varios titubeos de la Comisión Europea, el responsable de Energía, el alemán Günther Oettinger, dijo este viernes claramente que tiene entre manos una solución para aliviar la presión que Moscú está ejerciendo sobre Kiev. “Mantenemos un contacto estrecho con Ucrania y su compañía de gas para asegurarnos de que puede pagar y de que las deudas con Gazprom [el gigante ruso de energía] no crecen más”, aseguró Oettinger a la radio austriaca ORF. El comisario se reunirá el lunes con los titulares ucranios de Energía y Exteriores para perfilar el trato.

El comisario de Energía respondía así a las amenazas del presidente ruso, Vladímir Putin, que ha enviado cartas a 18 Estados miembros advirtiéndoles de que cortará el gas a Ucrania y reducirá el bombeo a la UE si las autoridades de Kiev retrasan más el pago de las facturas pendientes. Tras conocer la misiva, desvelada el jueves por Reuters, varios portavoces del Ejecutivo comunitario habían asegurado a este diario que el paquete de ayuda financiera que prepara Bruselas para Ucrania (11.000 millones de euros en préstamos y ayudas hasta 2020) no está concebido para abonar gastos corrientes como la factura del gas.

Frente a ese criterio, Oettinger precisó que la solución prevista sí forma parte de la línea de ayuda, actualmente en discusión con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Lo que sus expertos tratan de dilucidar es “de qué pagos para facturas se puede extraer”, aunque el comisario cree que hay una parte del dinero reclamado por Putin que no está justificada. Es decir, el apoyo europeo a Ucrania está pensado para impulsar reformas, pero Bruselas buscará un remiendo para evitar un nuevo frente —el de los cortes energéticos— en la ya compleja relación con Rusia. Un tercio del gas ruso que recibe Europa llega a través de Ucrania.

El Ejecutivo comunitario rehúye por todos los medios la confrontación directa con Putin. Sus portavoces emplearon este viernes un tono comedido para responder a esa amenaza de restringir el gas. “No interesa a ninguna de las partes utilizar la energía como herramienta política. El 70% de todas las exportaciones rusas de energía van a parar a la UE y los ingresos que obtienen por ellas representan la mitad del presupuesto del país. Son cifras útiles para tener en mente”, replicó una portavoz de la Comisión, que evitó censurar el chantaje del presidente ruso.

Tampoco se pronuncian, de momento, los 18 países que han recibido la carta de Putin (los más dependientes de la energía de Moscú, entre ellos todos los de Europa del Este, los bálticos y Alemania). Lo más probable es que las palabras de Putin sean rechazadas por los ministros de Exteriores comunitarios, que se reúnen el próximo lunes en Luxemburgo. Pero todos los mensajes estarán muy medidos a la espera de la reunión que mantendrán a mediados de semana representantes de Estados Unidos, la UE, Rusia y Ucrania para tratar de rebajar la tensión en la zona.