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Australia detecta otras dos posibles señales de la ‘caja negra’

El Ejército australiano afirma que las primeras son "consistentes" con las especificaciones de los grabadores de datos del avión desaparecido

La embarcación australiana inspecciona el Índico
La embarcación australiana inspecciona el Índico REUTERS

Una embarcación australiana, el Ocean Shield, ha registrado dos nuevas señales en el Índico que podrían pertenecer a la caja negra del avión MH 370 de Malaysia Airlines. El dato ofrece esperanzas de que el dispositivo, cuyas baterías dejan de emitir señales en el mes siguiente al accidente —el vuelo desapareció el 8 de marzo—, sea hallado a tiempo y se conozcan datos más precisos sobre el destino del aparato, que llevaba 239 personas a bordo y se estrelló en el corazón del océano.

El Ocean Shield captó las transmisiones el martes en una zona —a unos 2.000 kilómetros al noroeste de Perth (Australia)—, donde ya había detectado señales a lo largo del fin de semanaLa primera, que duró 5 minutos y 32 segundos, fue detectada la tarde por la tarde, y la segunda, de 7 minutos, por la noche. "Han sido captadas en la misma zona y nos permitirá definir mejor la búsqueda", dijo el jefe del Centro de Coordinación de Agencias Conjuntas, Angus Houston. El exmilitar australiano indicó que "si bien se está buscando en el área correcta" todavía no se ha confirmado visualmente la presencia de restos del avión desaparecido. "Antes de poder confirmar que ese es el lugar donde descansa el MH370 debemos identificar visualmente restos de avión. Por las 239 familias, esto es absolutamente imperativo", dijo. Esta semana se prevé que lleguen familiares de las víctimas a Perth, lo que ha originado un gran trabajo logístico para alojar y atender a esas personas.

Houston, el mariscal retirado designado por el Gobierno de Camberra para coordinar la búsqueda del MH370, explicó que la primera señal se obtuvo el sábado a las 16.45 hora de Perth (siete horas menos en la España peninsular) y la segunda a las 21.27 del mismo día. La tercera detección se produjo el martes a las 16.27 y la cuarta a las 22.17. Y lo que es realmente relevante, el análisis llevado a cabo por los especialistas del Ejército australiano han determinado que las dos primeras señales se detectaron a 33.331 kilohercios y a un intervalo de 1,106 segundos, lo que consideran consistente con las especificaciones de los aparatos ULD adjunto a los grabadores de datos del B-777. Esto significa que "la transmisión no tiene un origen natural", como por ejemplo, ballenas, y probablemente procede de un equipo electrónico.

Según explica Boeing, los dispositivos anexos a las cajas negras instaladas en la popa del B-777 que emiten señales de radio para permitir su localización bajo el agua envían señales acústicas en la frecuencia de 37.5 kiloherzios cada 0,9 segundos.

Además, esas señales se han detectado, destacó Houston, en el arco en el que, según los expertos, se produjo el último "saludo" del avión registrado por un satélite siete horas después de la desaparición del avión de los radares de los controladores, donde se supone que los motores pudieron haber dejado de funcionar.

Pero como todo en este misterioso caso, tras cada pista nace una nueva dificultad. El fondo del mar en esa zona (con una profundidad de unos 4.500 metros) resulta ser cenagoso, lo que implica que los objetos pueden quedar enterrados en las decenas de metros de limo, que además absorbe el sonido. Tampoco se sabe mucho sobre las características de ese fondo marino, ya que según explicó el comodoro Peter Leavy, los datos provienen de unas muestras tomadas hace años por un buque oceanográfico a 130 millas (240 kilómetros) de la zona donde se escucharon las señales. "Esto da una indicación del poco conocimiento que tenemos de la topografía detallada del fondo marino", dijo el comandante de la fuerza especial dedicada al rastreo del avión.

La duración de las baterías de las cajas negras está estimada en unos 30 días tras el incidente, un margen que fue superado este martes. "Esperemos que con las transmisiones que tenemos podamos definir un área de búsqueda más pequeña que nos permita encontrar algo en las profundidades para confirmar que ese fue el último destino del MH 370", asegura Houston.

El militar retirado explicó que de momento no se va a iniciar la búsqueda con un vehículo submarino autónomo porque lleva seis veces más tiempo rastrear un área con él que con los medios desde la superficie. El Ocean Shield lleva un equipo facilitado por la Marina de EE UU que consiste en un hidrófono remolcado medianto un cable que va sumergido a una profundidad de hasta 3.500 metros. Es ese dispositivo el que ha permitido detectar esas cuatro señales, que distan una decena de kilómetros una de otra. 

En las tareas de búsqueda de este miércoles, que se centra en un área de 75.423 kilómetros cuadrados situada a unos 2.261 kilómetros al noroeste de Perth, participan 11 aviones militares, cuatro civiles y 14 embarcaciones. La policía malasia dijo la semana pasada que no considera responsables de secuestro, sabotaje y problemas psicológicos o personales a los 227 pasajeros, pero la tripulación de nacionalidad malasia sigue bajo sospecha.

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