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La derecha salvadoreña pide la nulidad del conteo final de las presidenciales

La Alianza Republicana Nacionalista presenta ante el Tribunal electoral un nuevo recurso

Sin manifestaciones de apoyo en las calles y sin la presencia de su candidato presidencial, Norman Quijano, ni demás miembros de su liderazgo político, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) de El Salvador pidió este jueves al Tribunal Supremo Electoral (TSE) un nuevo recurso legal contra los comicios presidenciales, en esta ocasión contra el conteo final del evento que dio como triunfador al izquierdista Salvador Sánchez Cerén.

El abogado Álvaro Portillo, representante legal de ARENA, se presentó ante las autoridades TSE, para entregar la petición de su partido para impugnar los resultados de la segunda vuelta electoral presidencial que dieron como ganador al oficialista e izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Portillo dijo brevemente que su partido denuncia un supuesto fraude electoral a través de prácticas como votos dobles de parte de militantes del FMLN y sufragios de reos condenados.

El viernes pasado el TSE falló en contra de ARENA en una demanda en la que pidió la nulidad de las elecciones; ante eso los encargados legales han pedido también ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) varios amparos para que obligue al TSE a abrir las urnas y contar uno por uno los votos de los comicios del 9 de marzo.

La acción emprendida este jueves es quizás “el último cartucho” que le quedaba a ARENA para impedir el ascenso de su rival histórico. Sin embargo, hasta en las propias filas de la derecha hay síntomas de agotamiento por nadar contra corriente. “Si nos rechazan las demandas en la Sala (de lo Constitucional), hasta ahí llegaremos”, apuntó Quijano, quien de todas maneras insiste que “no se reconocerá la legitimidad del presidente electo”.

El TSE declaró triunfador el domingo pasado a Sánchez Cerén, con el 50,11 % de los votos válidos, mientras Quijano obtuvo el 49,89%. La diferencia en votos entre ambos contrincantes es de apenas de 6.364, es decir, una cifra ínfima si se compara a los casi tres millones de salvadoreños que participaron en las elecciones.

Pero el presidente electo no ha perdido tiempo: junto al actual mandatario Mauricio Funes, ha instalado varias mesas de para el traspaso del poder que debe darse el primero de junio próximo. "Esperamos que esto concluya lo más rápido posible y al partido perdedor no le queda otro camino de reconocer los resultados del TSE", sostuvo esperanzador Sánchez Cerén, quien no se cansa de repetir que el FMLN gobernará para todos los salvadoreño y hace constantes invitaciones a ARENA para conformar una agenda común, a fin de resolver los problemas más agravantes de El Salvador: la violencia, la falta de empleo y la exclusión en que vive el 44% de la población.

Sánchez Cerén será el primer exguerrillero que dirige los destinos de El Salvador. Es maestro de educación primaria, fue dirigente sindical y el máximo comandante de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), la organización más numerosa y radical de las cinco que integraron el FMLN para enfrentar a las dictaduras militares en la década de 1980 y principios de los noventa. Fue también uno de los firmantes de la paz, en enero de 1992, junto al entonces presidente Alfredo Cristiani, el primer mandatario que ARENA llevó al poder y que gobernó entre 1989 a 1994.