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Un eco en el radar y un bip

Las únicas pistas mantienen la incógnita sobre el paradero de la aeronave y las causas de su desaparición

Un oficial de la Fuerza Aérea malasia este viernes durante la operación de búsqueda del B777. Ampliar foto
Un oficial de la Fuerza Aérea malasia este viernes durante la operación de búsqueda del B777. AFP

La única pista confirmada por las autoridades malasias sobre el paradero del MH370 consiste en un punto de radar militar a cientos de kilómetros del punto en el que fue detectado por última vez por los radares civiles 45 minutos antes. La señal indica un objeto a una altitud de 29.500 pies, cuando en su último contacto el B-777 estaba a 35.000 pies (10.668 metros). Por eso se ha considerado la hipótesis de que el avión se desviase de su rumbo a Pekín.

El segundo dato, confirmado este viernes por el proveedor de comunicaciones Inmarsat, se refiere a señales del avión recibidas en sus satélites. Esta información, adelantada por la agencia Reuters el jueves que definió esa señal como “un bip”, se refiere a “señales rutinarias y automatizadas” detectadas por la red de satélites de la compañía, “durante su vuelo desde Kuala Lumpur”, señala Inmarsat. Pero no aclara ni qué tipo de señales fueron transmitidas ni cuándo. Un ejecutivo de la empresa explicó al diario The New York Times que este dato significaría que la electrónica del avión “seguía viva” tras la desaparición del avión.

Malaysian Airlines sostiene que la última transmisión del sistema ACARS (que envía datos al centro de mantenimento o al fabricante) se detectó 23 minutos antes de que desapareciese el avión, por lo que no está claro qué sistema habría transmitido esas señales. Pese a que el B-777 no estaba datado con antena de transmisión por satélite (SATCOM), según explicó Boeing el miércoles, las señales recibidas por Inmarsat podrían corresponder por ejemplo a la baliza de emergencia del aparato.

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