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La búsqueda del MH370 se amplía a aguas de India tras seis días de caos

Aumenta la confusión sobre los últimos datos enviados por el Boeing-777Aumenta la confusión sobre los últimos datos enviados por el Boeing-777

La búsqueda del Boeing se amplía a aguas del Índico. Atlas

Tras seis días sin rastro del vuelo de Malaysia Airlines con 227 pasajeros y 12 tripulantes, las autoridades malasias han decidido pedir ayuda también a India para buscar en el mar de Andamán el Boeing 777, al este de la bahía de Bengala, en el océano Índico. India dedica tres buques y cuatro aeronaves a la localización del aparato desaparecido, según fuentes de la Marina india, que se suman a los 42 navíos y 39 aviones de 12 países, entre ellos Estados Unidos, Japón y China, que peinan una área de más de 93.000 kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a la de Portugal. El gigante asiático, que tiene a 153 de sus ciudadanos desaparecidos con el avión, colabora también con 11 satélites, al igual que la agencia espacial estadounidense NASA, que ha entregado sus registros por si fueran de ayuda.

La ampliación de la zona de búsqueda se produce después de que medios estadounidenses apuntasen la posibilidad de que el aparato hubiese volado cuatro horas más desde que se perdió el contacto a la 1.30 del sábado. "En base a nueva información, no necesariamente confirmada, se podría abrir un área de búsqueda adicional en el océano Indico, por lo que estamos en consultas con nuestros socios internacionales sobre cuál es el despliegue adecuado", indicó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, que no comentó la veracidad de esos datos.

El Gobierno de Kuala Lumpur ya había decidido ampliar la zona de búsqueda al estrecho de Malaca, después de que se detectase una señal de radar emitida el sábado a las 2.15, a cientos de kilómetros de la última localización y 45 minutos después de que el avión que cubría la ruta entre la capital malasia y Pekín se perdiese. El diario estadounidense The Wall Street Journal publicó el jueves que los motores del aparato habían estado emitiendo datos a su fabricante, Rolls Royce, unas cuatro horas de después de la última localización, según el rotativo, que citaba a investigadores de los departamentos de aviación y de seguridad nacional de EE UU. Eso significaría que pudo recorrer hasta 4.000 kilómetros, de modo que pudo haber alcanzado Australia, India o el sur de Pakistán. Pero según la información de Malaysia Airlines, el sistema ACARS, que envía datos automáticamente cada cierto tiempo a los centros de mantenimiento o los fabricantes, dejó de transmitir señales a la 1.07 del sábado, 23 minutos antes de que se perdiese el B-777. El ministro malasio de Transportes, Hishammuddin Husein, tildó la información de “incorrecta”.

Horas después, el rotativo corregía la información y matizaba que las señales no se habían recibido en Rolls Royce sino que habían sido detectadas por satélites de comunicaciones.

En esa línea, la agencia Reuters informaba de que satélites de comunicaciones habían detectado débiles pulsos del avión que indicarían que ese sistema estaba encendido y listo para comunicarse, según dos fuentes de la investigación no identificadas. Esas señales, de existir, tampoco suministrarían ninguna información sobre la aeronave ya que, según la agencia, “no se abrieron enlaces de datos porque las compañías implicadas no estaban suscritas a ese nivel de servicio”.

La cadena de televisión CNN, citando fuentes oficiales estadounidenses, afirma que los motores funcionaron durante cuatro horas más después de la desaparición del MH370. Esas fuentes, que no explicaron de donde provenía los datos de los motores, señalan que se ignora el rumbo de la aeronave o incluso si estaba en el aire durante esas horas de vuelo adicionales.

Además de las continuas informaciones contradictorias de las autoridades, los datos falsos o incontrastables y las acusaciones de caos en las operaciones de búsqueda han llevado a Pekín a presionar a Kuala Lumpur. El primer ministro chino, Li Keqiang, en rueda de prensa tras la clausura de la sesión anual del Parlamento en Pekín insistió en que “mientras haya un destello de esperanza” no abandonarán “ninguna pista sospechosa” que encuentren.

“Esta es una operación internacional de gran escala, en la cual participan muchos países. El Gobierno chino ha pedido a las partes implicadas que incrementen la coordinación, investiguen la causa, localicen el avión perdido lo antes posible y gestionen los asuntos pertinentes de forma adecuada”, ha afirmado ante cientos de periodistas y diplomáticos extranjeros.

El Gobierno de Malasia negó el miércoles que haya habido caos. “No creo. Ni mucho menos. Solo hay confusión si se quiere ver confusión”, dijo el ministro de Transportes. “Creo que no es un problema de caos. Hay muchas especulaciones a las que hemos respondido en los últimos días”.

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