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Un sindicalista granadino, cabeza de lista de los socialistas franceses

Edouard Martin, que se enfrentó al gigante metalúrgico Arcelor Mittal, encabezará una candidatura en las europeas de mayo

Edouard Martin, en una foto de septiembre de 2013.
Edouard Martin, en una foto de septiembre de 2013. AFP

Edouard Martin (Padul, Granada, 1963), probablemente el sindicalista más carismático de Francia, anunció anoche que será el cabeza de lista del Partido Socialista francés en las elecciones europeas de mayo próximo por la región del Gran Este, que incluye las regiones de Alsacia, Lorena, Borgoña, Champaña y el Franco Condado.

Martin, que lideró durante dos años la movilización contra el cierre de dos altos hornos de la planta de Florange, ha aceptado la oferta de los socialistas pese a que hace un año acusó al primer ministro, Jean Marc Ayrault, de traicionar a los trabajadores al aceptar el plan propuesto para la siderurgia por el empresario anglo-indio Lakshmi Mittal.

Llegado a Francia con su familia cuando tenía siete años, Martin creció en Amnéville, una pequeña ciudad de la región de Lorena, y entró a los 15 años como aprendiz en los altos hornos de Florange, que entonces era la cooperativa Sollac Lorraine. Ahora acaba de suspender su vieja militancia en la CFDT, el sindicato socialista, y ha aceptado la oferta del primer secretario del PS, Harlem Désir, que le ha pedido que desarrolle en el Parlamento Europeo la misma lucha que afrontó en Florange. “He obtenido la garantía de tener una absoluta libertad de expresión y de acción, y podré formar mi propio equipo en Estrasburgo”, ha explicado Martin.

La idea de invitar a Martin surgió del propio presidente de la República, François Hollande, que visitó en dos ocasiones a los trabajadores de Florange. Los socialistas intentan frenar el previsto avance electoral del Frente Nacional, y Martin es un símbolo que puede ayudar a reducir la creciente brecha que separa a los socialistas de la clase obrera.

Dotado de una labia poderosa y de una imagen atractiva, Edouard Martin, que en abril pasado publicó el libro No pasarán. Contra la economía caníbal, ha explicado que sabe bien que los socialistas le buscan para jugar ese papel, pero explica que él siempre ha votado al PS, y rechaza las acusaciones de traición lanzadas por algunos sindicalistas de Florange recordando que pasó 24 meses en el piquete de huelga y que no acepta “lecciones de nadie”.

Como prueba de su independencia, Martin ha afirmado en Le Monde que en el Gobierno hay “demasiada gente cercana al mundo de las finanzas y a la patronal”, criticado a Hollande por no haber bloqueado las instituciones europeas para frenar la austeridad impuesta por Alemania, y tomado partido contra el ministro del Interior Manuel Valls por haber declarado que los gitanos europeos no se quieren integrar: “Valls no debe olvidar de dónde viene, que él tampoco ha nacido francés”, señala.

Para arrancar su campaña, Martin advierte de que el programa electoral del Frente Nacional sería una catástrofe para Francia. “En Florange importamos el 100% de la materia prima, las máquinas herramientas viene de fuera y exportamos el 70% de la producción. ¿Qué pasaría si cerráramos las fronteras? Sería como un bumerán que nos golpearía en la cara”.

Además, deja un mensaje claro contra la política de Angela Merkel y pone como ejemplo lo que ha pasado en España: “Me niego a vivir en un continente donde la única obsesión es bajar el coste de la mano de obra. Hace siete años que estoy en el comité de empresa europeo de Mittal. Y veo cómo todo está ligado. Por ejemplo, cuando España desmonta el Estatuto de los Trabajadores, Mittal dice: ‘Hace falta hacer lo mismo en Francia’. Quiero acabar con ese círculo vicioso con el apoyo de los sindicatos europeos”.