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Amnistía Internacional se querella contra Reino Unido por espiarle

La organización internacional sospecha que fue víctima de las investigaciones del GCHQ "por sus actividades globales"

Amnistía Internacional cree "muy probable" haber sido víctima del espionaje del Cuartel General de Comunicaciones Gubernamentales (GCHQ, en sus siglas en inglés), la rama de los servicios de inteligencia británicos que, según los documentos filtrados por Edward Snowden, ha sido parte imprescindible de la red global de espionaje que, con la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, en sus siglas en inglés) a la cabeza, ha interceptado miles de millones de comunicaciones de voz y datos en todo el mundo.

Esas sospechas han llevado a la ONG a presentar una querella contra el Gobierno de David Cameron ante el tribunal especial encargado de juzgar los abusos del espionaje de Estado, el Tribunal de Poderes de Investigación (IPT, en sus siglas en inglés). La ONG acusa a Reino Unido a vulnerar dos artículos de su propia Ley de Derechos Humanos: el de derecho a la intimidad y el de derecho a la libertad de expresión.

La organización no gubernamental ha pedido igualmente que el proceso en el IPT sea público, al contrario de lo habitual. “Sería una ridícula ironía que el examen del IPT sobre una vigilancia que se ha llevado a cabo en secreto fuera a su vez completamente secreto", ha afirmado Michael Bochenek, director de Derecho Internacional y Política de AI, en un comunicado.

Con la querella, Amnistía Internacional quiere llamar la atención acerca de las deficiencias de la legislación de espionaje de Reino Unido, "extremadamente inadecuada y [que] debe ser reformada con urgencia", según el comunicado. La demanda se produce en el mismo día en que ocho grandes empresas estadounidenses del sector de internet también han pedido una reforma en profundidad de la legislación de espionaje.

"Los programas secretos de vigilancia masiva, como PRISM y Tempora no sólo afectan a organizaciones como Amnistía Internacional", ha recordado Bochenek, "sino a todos y cada uno de los ciudadanos y a su derecho a la intimidad”.