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Los kurdos sirios anuncian su propio Gobierno regional de transición

El principal partido señala que no busca la independencia pero sí querrá mantener la autonomía tras el fin del conflicto civil

Estambul / Beirut
Kurdos sirios protestan contra la construcción de un muro en la frontera turca. Ampliar foto
Kurdos sirios protestan contra la construcción de un muro en la frontera turca. AFP

El principal grupo político kurdo sirio ha anunciado la formación de un Gobierno regional de transición en la región de mayoría kurda al noreste de Siria, que los kurdos llaman Rojava, en su idioma, o Kurdistán occidental.

"La siguiente tarea será la preparación legislativa de elecciones locales de cara a las elecciones generales y la adopción de una asamblea legislativa, además de cuestiones políticas y de seguridad militar y de atender a la situación económica de la región y de Siria", detalló en un comunicado el Partido para la Unión Democrática (PYD, en kurdo), el mejor organizado y con mayor presencia en el terreno en el Kurdistán sirio.

El PYD ha señalado que no busca la independencia pero sí querrá mantener esta autonomía tras el fin del conflicto y sin importar quién esté en el Gobierno en Damasco.

"Durante cientos de años hemos vivido sin hogar, sin tierra, sin bandera; como nación kurda, no hemos tenido nada en Siria", recordaba hace unos días en Ras al Ayn (Serekaniye, en kurdo) Faiza Ibrahim, de 56 años, "no puedo explicar lo feliz que estamos por ver cómo vivimos libres en nuestra propia nación".

En Siria hay unos dos millones de kurdos que conforman alrededor de un 10 por cien de la población y son la mayor minoría étnica del país. Durante años, han sido discriminados por el régimen del actual presidente, Bachar el Asad, y antes de su padre, Hafez, que no les reconocían los mismos derechos que a la población árabe y que llegaron a prohibir hablar en kurdo.

Tras el inicio de la guerra civil en marzo de 2011, los kurdos mantuvieron una cierta posición neutral y, desde mediados de 2012, las fuerzas del régimen empezaran a abandonar las ciudades del Kurdistán. Esto permitió a los kurdos, sobre todo a través del PYD, comenzar a formar sus propios órganos de Gobierno local y cuerpos de seguridad. Como la policía, o asayish, que actualmente controla las carreteras, emite salvoconductos para circular libremente y gestiona las cárceles donde se interna a delincuentes comunes.

El PYD también estableció su propia milicia armada, las Unidades de Protección Popular (YPG, en kurdo), que desde entonces se ha enfrentado con diferentes grupos rebeldes opuestos a El Asad para defender el territorio kurdo. La frecuencia de estos combates ha aumentado durante los últimos meses, en los que el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, en inglés) y el Frente al Nusra, ambos ligados al Al Qaeda, incrementaron su presencia y control en el norte de Siria en detrimento de otros grupos más moderados.

La declaración de ayer se produce precisamente después de una serie de recientes enfrentamientos en los que las YPG han conseguido expulsar a ISIS y Al Nusra de buena parte de esta zona del país.

Sin embargo, la otra gran agrupación de la región, el Consejo Nacional Kurdo (KNC, en inglés), opuesto políticamente al PYD y que reúne a casi todos los demás partidos del Kurdistán sirio, se ha querido desmarcar de este anuncio. "Creo que esta decisión, unilateral y apresurada será vista como un error por la oposición siria", dijo a la agencia de noticias AFP Nuri Brimo, miembro del KNC.

El KNC señala, además, que la autonomía no será posible mientras el régimen siga teniendo presencia en ciudades como Qamishli (Qamishlo, en kurdo), la capital del Kurdistán sirio. Allí, las banderas sirias aún engalanan la estación de tren a la entrada de la ciudad mientras guardias de tráfico con el uniforme del régimen se pasean por la llamada "plaza de seguridad", en el centro urbano. A solo unos metros, se mantiene funcional el edificio de la Inteligencia militar, frente al que se alza una estatua de Hafez el Asad.

Tanto el KNC como las milicias rebeldes enfrentadas a El Asad han acusado al PYD de estar aliado con el régimen de Damasco. Esto a pesar de la llamada "tercera vía" defendida públicamente por el líder del PYD, Saleh Muslim, que consistiría en no alinearse ni con los rebeldes ni con el régimen.

Al contrario que el PYD, el KNC sí es miembro de la Coalición Nacional Siria (SNC, en inglés), que cuenta con el apoyo de occidente y es la mayor y principal agrupación política opuesta al Gobierno de El Asad. Precisamente ayer, el SNC había nombrado su propio Gobierno provisional para las áreas controladas por los rebeldes en Siria.

El PYD está generalmente considerado la rama siria del Partido turco de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo), enfrentado a Turquía desde 1984 y considerado un grupo terrorista por Ankara, la Unión Europea y Estados Unidos. Tanto el PYD como el PKK niegan esta identidad aunque sí reconocen lazos de unión entre ambos grupos.