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LA MISTERIOSA MUERTE DE ARAFAT

La comisión del Gobierno palestino culpa a Israel de la muerte de Arafat

"Vamos a llevar a cabo una investigación exhaustiva para confirmar todos los detalles del caso y llevar la verdad al pueblo palestino", dice el jefe del grupo

El jefe del comité, Tawfik Tirawi, hoy. Ampliar foto
El jefe del comité, Tawfik Tirawi, hoy. AP

La comisión auspiciada por el Gobierno palestino para investigar la muerte de Yaser Arafat ha acusado esta mañana directamente a Israel del envenenamiento del rais. Tawfiq Tirawi, jefe del grupo, ha asegurado en el palacio presidencial de Ramala que su vecino y enemigo histórico es "el primero, el principal y el único sospechoso" al que culpar, aunque a preguntas de la prensa no ha sabido dar pruebas que constaten su afirmación. Sostiene que las comunicaciones escritas y habladas de 2004, el año en el que murió Arafat, demuestran la animadversión que Israel tenía por su líder, y por eso señala al Gobierno de entonces, comandado por Ariel Sharon, y a toda su jerarquía militar. "Vamos a llevar a cabo una investigación exhaustiva para confirmar todos los detalles del caso y llevar la verdad al pueblo palestino", ha remarcado, insistente, sin ahondar más en la tesis israelí. "La investigación nos ha llevado muy cerca de la identidad del asesino. La persona que lo hizo tendrá que rendir cuentas", ha enfatizado.

Es la primera vez que un organismo dependiente del gabinete palestino hace claramente esta acusación desde que a mediados de semana trascendió el informe elaborado por forenses suizos, que constata la presencia elevada, inexplicable, de polonio 210 en el organismo de Arafat, pero que no puede afirmar "categóricamente" que esa fuera la causa de su deceso. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) sí lleva días apuntando a Israel. Arafat, antes de fallecer, sufrió dos años de asedio israelí en la Mukata, en plena Segunda Intifada.

Tirawi ha explicado que han analizado las conclusiones del Instituto de Radiofísica de Lausana y entienden que los niveles de radiactividad encontrados en los enseres –hasta 20 veces superiores a lo normal- y los restos de Abu Ammar apoyan "razonablemente" la tesis de que fue envenenado por una tercera persona. "Ahora, sabido esto, lo esencial es averiguar quién está detrás de la liquidación de Arafat", ha insistido, sumándose al llamamiento de la OLP de que se cree una comisión internacional que investigue lo sucedido, similar a la que estudió el asesinato del primer ministro de Líbano, Rafik Hariri. "Lo que está claro es que Arafat no murió por su edad, no tuvo una muerte natural, y esto hay que aclararlo", ha arrancado su intervención. Ha descartado, específicamente, que tuviera dolencias coronarias o leucemia, como se ha especulado en estos años.

Sin embargo, la comisión – que ha comparecido a menos de cien metros del mausoleo donde descansa Arafat- se ha referido también a un informe elaborado por especialistas rusos, cuyas conclusiones no habían trascendido hasta hoy, que arrojan más dudas sobre el envenenamiento. Este estudio concluye que no se puede afirmar que Arafat muriese por una contaminación de polonio 210, porque aunque hay trazas de isótopos radiactivos, no está claro si el polonio se administró directamente o si se deriva de otro compuesto, ni lo determinante que fue en el fatal desenlace. El doctor jordano que trabaja en la comisión, Abdulah Bashir, reconoce que este análisis es menos esclarecedor que el suizo, más "cauteloso", por lo que espera que el tercer informe que aún resta por conocer, elaborado por la justicia francesa, termine por arrojar la luz necesaria para aclarar lo ocurrido. Arafat falleció el 11 de noviembre de 2004 en un hospital militar de París, el de Percy, y su viuda se negó a que se le practicase la autopsia. Sus muestras y pruebas fueron destruidas por los sanitarios del centro, porque no se abrió de inmediato una investigación judicial, algo que hoy han lamentado los médicos de la comisión.

Suha, la viuda, ha insistido esta mañana en que se trata de un "crimen político" que debe ser "investigado y juzgado", aunque "desconoce" quién puede estar detrás. La prensa local rescata, aún tímidamente, las hipótesis sobre una operación interna, de palestinos disconformes con el entonces presidente de la Autoridad Nacional, pero tampoco han trascendido prueba alguna.

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