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Se recrudecen las protestas contra la tala de árboles en Turquía

La insistencia del Gobierno de Erdogan en construir una carretera incendia a los estudiantes de una universidad

Manifestantes se dirigen a replantar árboles en el lugar de las obras, en Ankara.
Manifestantes se dirigen a replantar árboles en el lugar de las obras, en Ankara. AFP

Tras un mes de septiembre agitado, han regresado con fuerza las protestas y los enfrentamientos en un campus universitario en Ankara, la capital de Turquía, en el que anoche la policía volvió a usar grandes cantidades de gas lacrimógeno contra los manifestantes.

Los manifestantes protestan contra la construcción de una carretera que atravesaría una zona boscosa del campus de la Universidad Técnica de Oriente Medio (ODTU, en turco) y para la que habría que talar unos 3.000 árboles.

El proyecto es controvertido, está pendiente de una resolución judicial y ha habido numerosas manifestaciones en su contra desde principios de septiembre. Aunque en una escala mucho menor, éstas han recordado a las protestas contra el Gobierno durante junio y julio a raíz del intento de demolición del Parque Gezi en Estambul. Entonces, las autoridades recibieron críticas de organizaciones y entidades internacionales, como la Unión Europea (UE), por la violenta respuesta policial.

Estos días, las manifestaciones en el campus de ODTU en Ankara se han recrudecido después de que el ayuntamiento iniciara las obras durante la noche del 18 de octubre, el tercer y último día de la Celebración del Sacrificio, una festividad musulmana y reconocida oficialmente en Turquía, según denunció la propia universidad.

Desde el día siguiente, grupos de activistas se han dedicado a plantar árboles donde los obreros los habían retirado y a intentar detener las obras, lo que ha provocado varios enfrentamientos con la policía.

El alcalde de Ankara, Melih Gokcek, ha declarado que ya se han arrancado 2.388 árboles y que 600 de ellos habían sido plantados en otros lugares del campus. Además, Gokcek señaló que el ayuntamiento ya había pagado 211.000 liras turcas (unos 77.800 euros) a la universidad en concepto del coste total de estos árboles.

“Demoleríamos una mezquita para construir una carretera”

En un asunto relacionado, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, ha respondido hoy a las críticas que ha recibido otro proyecto que también supondría la desaparición de zonas verdes. En este caso, se trata de la construcción de un tercer puente sobre el estrecho del Bósforo en Estambul, que se inició en junio y para la que habrá que talar 381.096 árboles, según cifras del Ministerio de Bosques y Asuntos Relacionados con el Agua.

"Nosotros servimos al público, no a ciertos individuos. Cualquier cosa puede ser sacrificada por una carretera. Demoleríamos una mezquita si una carretera fuera a pasar por allí y la reconstruiríamos en otro sitio", declaró hoy Erdogan en una reunión de su grupo, el Partido para la Justicia y el Desarrollo, en el Parlamento.

"Este puente no va a servir sólo a los residentes de Estambul sino a toda la humanidad. Vuestros ojos están ciegos al mundo y no os dais cuenta. Cualquier cosa se puede sacrificar por una carretera", añadió el primer ministro.

Sin embargo, ODTU asegura que no ha aceptado ese dinero y que no ha llegado a ningún acuerdo con las autoridades, según anunció en su cuenta oficial en la red social Twitter. Además, la oficina del rector de ODTU emitió un comunicado en el que indicaba que no es posible replantar 600 árboles en una sola noche y añadió que van a iniciar medidas legales contra el ayuntamiento por haber empezado los trabajos durante la noche del día 18.

"Es desafortunado que (las obras) se iniciaran sin esperar una decisión final (de los tribunales)", declaró ayer a la prensa sobre este tema el jefe de la delegación de la UE en Turquía, Jean-Maurice Ripert. "Es desafortunado porque parece que hay gente que no ha aprendido la lección", añadió Ripert en una aparente referencia a la actitud de las autoridades frente a las manifestaciones en Gezi.

La semana pasada, la Comisión Europea publicó su informe anual sobre los países candidatos a unirse a la UE y, en el caso turco, volvió a criticar la respuesta de las autoridades a las manifestaciones antigubernamentales.

Numerosas protestas se han ido sucediendo en varias partes de Turquía desde las primeras y multitudinarias en Gezi a principios de junio, dirigidas contra la violencia policial y el "autoritarismo" del Gobierno del primer ministro Recep Tayyip Erdogan.

Durante el mes de septiembre, también hubo manifestaciones en otras partes del país en solidaridad con ODTU y, el día 10 de ese mes, un joven de 22 años murió en una de estas protestas en la provincia de Hatay. En total, al menos seis manifestantes y un policía han muerto desde que comenzaron las protestas en Gezi. Miles de personas han resultado heridas y varias de ellas perdieron un ojo por impactos de latas de gas lacrimógeno, y también ha habido miles de detenidos.

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