Londres exige por correo electrónico que 40.000 supuestos ‘sin papeles’ se vayan

La campaña, subcontratada a una empresa privada, ha hecho saltar la polémica en el país

El primer ministro británico, David Cameron.
El primer ministro británico, David Cameron.C. COURT (AFP)

El Gobierno británico ha enviado a más de 40.000 supuestos inmigrantes sin papeles un correo electrónico conminándoles a abandonar el país. La campaña, materializada por una empresa privada, ha levantado una gran polémica política y forma parte de la estrategia diseñada por la ambiciosa ministra del Interior, Theresa May, de crear un “entorno hostil” para forzarles a abandonar el país. Las organizaciones de derechos humanos creen que la verdadera consecuencia de esa campaña de acoso no es la marcha de los inmigrantes sino su inmersión en condiciones de vida aún más precarias de las que padecen por su condición de sin papeles.

Un cierto número de inmigrantes que han accedido a la nacionalidad británica también han sido invitados a marcharse. Las cifras, sin embargo, no coinciden. Mientras algunos medios denuncian que el Home Office ha recibido 400 quejas por la campaña y que unos 140 británicos han sido confundidos con sin papeles, el ministerio asegura que la cifra de errores se reduce a 14.

En todo caso, la campaña refleja hasta qué punto el Partido Conservador cree que la inmigración va a ser la cuestión clave en las elecciones generales de 2015 y su empeño en parecer más duro aún que el UKIP, el Partido de la Independencia de Reino Unido, que ha convertido la fobia a la Unión Europea y el rechazo a los inmigrantes en su razón de ser.

En lo que parece una prueba de su absoluta falta de escrúpulos, el UKIP ha sido el partido que ha criticado con más fiereza la campaña del Home Office. Su líder, Nigel Farage, ha llegado a afirmar que la campaña es “más propia de un Estado policial fascista que de una nación democrática e inclusiva”.

La campaña no solo refleja tensiones entre el UKIP y el Partido Conservador sino en el interior del propio partido tory y en el Gobierno acerca de la inmigración. Theresa May, que en su día se presentó como adalid de un Partido Conservador centrista e inclusivo, se ha transformado en un halcón que ve en la inmigración su mejor arma para transformarse en una potencial alternativa al primer ministro David Cameron, considerado un político débil por el ala derecha del partido.

Cameron, fiel a su imagen de político indeciso y pendiente del compromiso, se alinea cada vez más con la línea dura tanto contra la inmigración como en la cuestión europea pero sin decidirse a romper con su cada vez más precario centrismo. El primer ministro “está en principio de acuerdo” con la campaña, según su portavoz. Una reacción con la que parece una vez más intentar navegar entre dos aguas dando un apoyo condicional a la iniciativa de su cada vez más potencial rival, May, de la que se dice que no siente especial entusiasmo por esta campaña.

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Los mensajes, elaborados por la empresa privada Capita, empezaron a enviarse en 2010 con un tono muy agresivo. “Mensaje de la Agencia de Fronteras de Reino Unido. Le requerimos que abandone Reino Unido dado que ya no tiene permiso para permanecer”, decían al principio. Ahora son algo más suaves: “Nuestros registros indican que usted puede no tener permiso para permanecer en Reino Unido. Por favor contacte con nosotros para discutir su caso”. Según Capita, más de 4.000 "ilegales" han abandonado el país gracias a esos mensajes.

La campaña se enmarca en otras del mismo estilo lanzadas por el Home Office, como el envío de furgonetas con carteles amenazantes a zonas potencialmente llenas de sin papeles. Aunque esa campaña fue criticada duramente no solo por la oposición laborista sino por el socio menor de la coalición, los liberales-demócratas, el Home Office insiste en que está evaluando sus resultados para decidir si extiende ese programa piloto al conjunto del país.

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