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Los rebeldes sirios inician una ofensiva en el sur de Damasco

Los rebeldes tratan de romper el bloqueo del ejército a unas zonas al sur de la capital

El gobierno informa de tres muertos en un atentado en un coche con explosivos

El coche detonado en Damasco ha afectado a varios edificios y ha matado a tres personas.
El coche detonado en Damasco ha afectado a varios edificios y ha matado a tres personas. REUTERS

Los opositores armados que luchan en Siria han lanzado una nueva ofensiva sobre el suroeste de Damasco, la capital donde se refugia la cúpula política y militar del Gobierno de Bachar el Asad. En los pasados meses el ejército oficial ha bloqueado con éxito varias zonas tomadas por los rebeldes, que este martes han atacado con morteros zonas densamente pobladas en el extrarradio de la capital, como Deraya. Además, recurriendo de nuevo a los ataques suicidas con explosivos, una milicia opositora ha detonado un coche en el barrio de Al Tadamon, también al sur de Damasco, y ha provocado, según fuentes oficiales, al menos tres muertos y 11 heridos de gravedad.

En los pasados 18 meses, los opositores han ganado terreno en diversas zonas del suroeste de Damasco, incluidos Ghuta y Muadamiya, donde el 21 de agosto un ataque con armas químicas provocó cientos de muertos, según Naciones Unidas, además de Deraya. Ante los avances de los rebeldes, las tropas del gobierno sirio han reforzado notablemente las inmediaciones de la capital, blindándola y aislando varias burbujas rebeldes, en las que los milicianos armados se han visto privados del suministro de munición y armamento, además de alimentos. Por eso, varios grupos armados han lanzado la nueva ofensiva, en las que los grupos radicales islamistas tienen un papel protagonista.

Este miércoles, además, los inspectores de Naciones Unidas regresarán a Siria para seguir investigando el posible uso de armas químicas. En agosto recabaron información sobre el ataque en las afueras de Damasco, en una misión en la que certificaron que se empleó gas sarín en zonas hasta hoy disputadas por los rebeldes. En esta segunda visita viajarán a Jan al Asal, en Alepo, donde el 19 de marzo los opositores y el gobierno se acusaron mutuamente de haber empleado un misil cargado con gases tóxicos que mató a 26 personas.

En las últimas horas se escucha claramente en Damasco un incremento del fuego de artillería, principalmente del ejército oficial tratando de dispersar a los milicianos que acechan Damasco y atacan con morteros. Estos últimos forman parte de una amalgama de milicias, unidas en el cometido de romper el bloqueo de esas zonas de las afueras de la capital. Tiene especial presencia en la ofensiva el Frente Al Nusra, afiliado al grupo terrorista Al Qaeda, en el que militan numerosos yihadistas extranjeros. Lucha en esta misión codo con codo junto al batallón Sahaba de Damasco, que forma parte del llamado Ejército Libre Sirio, considerado por occidente y los países del golfo Pérsico como la rama armada de la oposición secular y moderada.

Una de las técnicas importadas a Siria por el Frente al Nusra y los yihadistas en la oposición es la de los coches con bomba. Damasco es una capital fortificada por el gobierno, plagada de puestos de control militares y barricadas, para evitar explosiones como la que en junio mató a cuatro personas en la zona cristiana de la Ciudad Vieja. Para los rebeldes armados, las zonas del extrarradio se han convertido en objetivos más fáciles, de ahí que hayan detonado un coche en Tadamon, al sur de la capital, donde el año pasado se registraron numerosos enfrentamientos.

El ejército ha incrementado notablemente la seguridad en Damasco a lo largo de los pasados meses, incluida la carretera que lleva al aeropuerto, que cada vez registra menos tráfico de pasajeros. Los enfrentamientos con los rebeldes disminuyeron notablemente a finales de agosto, tras el ataque con armas químicas, ante la amenaza de un inminente bombardeo con misiles por parte de Estados Unidos. La disposición de Siria a entregar sus arsenales de armas químicas, en un acuerdo sellado por Washington y Moscú, ha devuelto la normalidad, y con ella los enfrentamientos, a Damasco.