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El kirchnerismo sufre una derrota local 40 días antes de las elecciones legislativas

El gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, logró la reelección con el 50,8% de los votos, frente al 48,8% del kirchnerista Carlos Espínola

Cristina Fernández de Kirchner en un acto en Río Gallegos.
Cristina Fernández de Kirchner en un acto en Río Gallegos.

El kirchnerismo sufrió este domingo una derrota en las elecciones a gobernador de la provincia norteña de Corrientes, en la que viven unos 992.000 habitantes (2,4% del total de Argentina). El impacto del resultado es relevante en el nivel nacional porque ocurre cuando faltan 41 días para las elecciones legislativas de este país sudamericano, en las que el frente que lidera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, peronista, pondrá en juego su mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso. Corrientes era la única de las 23 provincias de Argentina que estaba gobernada por la centrista Unión Cívica Radical (UCR), tradicional rival del peronismo, y así seguirá siéndolo. La victoria de la UCR este domingo en esa provincia ratifica una base para que este partido pueda ilusionarse con extender su influencia por otros distritos.

El gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, logró la reelección con el 50,8% de los votos, frente al 48,8% del kirchnerista Carlos Espínola, alias Camau, un exvelista ídolo deportivo en su provincia porque es uno de los dos argentinos que más medallas olímpicas ganó en la historia, unas cuatro, entre 1996 y 2008. Colombi había sido gobernador entre 2001 y 2005 y en aquel tiempo, al igual que otros jefes provinciales radicales, habían adherido al Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007). Pero pronto Colombi se desencantó del kirchnerismo y volvió al redil radical. En los últimos cuatro años ha sido otra vez gobernador y no ha dejado de quejarse de la falta de diálogo y de apoyo económico del Gobierno de Fernández, en sintonía con lo que sucede con otros barones opositores. En la actualidad, 16 de los 24 distritos están gobernados por kirchneristas. Los otros ocho están repartidos entre peronistas disidentes (cuatro), el Partido Socialista en alianza con la UCR (uno), la conservadora Propuesta Republicana (PRO, uno), el Partido Social (uno) y el radicalismo (uno). Espínola, que desde 2009 es alcalde de la ciudad de Corrientes, quería sumar la decimoséptima provincia para el kirchnerismo, pero no pudo.

El Frente para la Victoria (FpV) de Fernández ya venía de una mala elección en las legislativas primarias y obligatorias de Argentina del pasado agosto, cuando venció en solo diez de los 24 distritos. Los otros 14 quedaron en manos del peronismo disidente (cinco), PRO (uno), una alianza entre esas dos fuerzas (uno), la UCR (cinco) y dos coaliciones de centroizquierda que en las el radicalismo figura como protagonista secundario (dos). En Corrientes, la UCR había logrado en agosto el 47,6% y el kirchnerismo, el 38,8%, pero los comicios de este domingo se polarizaron más y el exvelista Espínola recortó la brecha con los vencedores.

Pero el gobernador Colombi no valoró el mérito del exmedallista olímpico sino que acusó al Ejecutivo de Fernández de repartir efectivo y tarjetas de planes sociales en su provincia: "La presencia del Gobierno (en la campaña) fue perjudicial. Se vieron camiones de caudales repartiendo plata, el dinero que se puso fue infernal. Hasta se vieron hinchas de la barra brava de Boca. Hubo una fuerte apuesta, con muchos dirigentes nacionales en la provincia". Las barras bravas son muchas veces usadas por políticos de todos los colores en Argentina como fuerzas de choque o propagandistas. A Corrientes habían viajado adempas todos los gobernadores kirchneristas y ministros del Gobierno de Fernández a apoyar a la candidatura de Espínola, pero la jefa de Estado se ausentó.

Los que se han hecho ilusiones con los resultados electorales de agosto y de este domingo son los radicales, que anhelan volver al poder en Argentina en las elecciones presidenciales de 2015, después del desastroso gobierno que protagonizaron entre 1999 y 2001 bajo la conducción de Fernando de la Rúa. “Si tenemos en cuenta las elecciones del 11 de agosto y este triunfo en Corrientes, creemos que el 27 de octubre (en las legislativas) vamos a seguir en el camino de generar la definitiva alternativa al kirchnerismo en 2015", confió el presidente de la UCR, Mario Barletta, a Radio Continental. En Corrientes, así como en otras provincias periféricas, la producción agrícola e industrial ha sufrido en los últimos años la pérdida de competitividad por una inflación que supera el 20% anual desde 2007, con la única excepción de 2009. Eso ha repercutido en un estancamiento del empleo y una pérdida de poder adquisitivo.