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Israel obstaculiza la actividad de cooperación de la UE en zona palestina

La medida es la represalia por las directrices de la UE que prohíben financiar proyectos en los asentamientos en Cisjordania

Palestinos de camino a un puesto de control en Cisjordania, de camino a Jerusalén.
Palestinos de camino a un puesto de control en Cisjordania, de camino a Jerusalén. AP

El ministerio de Defensa israelí ha ordenado a las Fuerzas Armadas que pongan fin a cualquier cooperación con funcionarios de la Unión Europea en los territorios palestinos, algo que puede afectar notablemente a sus proyectos humanitarios en Cisjordania y la franja de Gaza. El Gobierno de Israel responde de ese modo a la reciente aprobación por parte de la Comisión Europea de una serie de normas de cooperación que a partir de 2014 prohibirán la financiación de proyectos que tengan presencia en territorios palestinos ocupados. En los pasados días, representantes de la Unión Europea han tenido problemas para entrar de Israel a Gaza a través del paso de Erez, según fuentes diplomáticas.

Moshe Yaalon, ministro de Defensa de Israel, ha ordenado esta semana que Israel deje de cooperar con los representantes de la UE en los territorios palestinos. Eso significa que las Fuerzas de Defensa de Israel pueden denegarles el acceso a la franja de Gaza y a Cisjordania desde Israel y pueden rechazar la renovación o autorización de nuevos permisos para la construcción de proyectos humanitarios en zona C de Cisjordania, aquella que se halla bajo control civil y militar israelí. Esas órdenes afectan a los miembros de la delegación de la Unión Europea, y no a los de los países miembros, que siguen operando con normalidad en la zona.

“Es cierto. Dado que la UE decidió boicotear nuestros asentamientos, hemos decidido que no podemos actuar como si nada hubiera ocurrido”, dijo a este diario un oficial israelí, pidiendo anonimato. “El ministerio de Defensa ha decidido congelar toda la cooperación con la UE y sus representantes, y congelar programas, reuniones y labores de coordinación en área C de Cisjordania”.

La UE desarrolla la mayoría de su labor humanitaria en zona palestina financiando programas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados y a través de la labor de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), que opera programas de ayuda humanitaria tanto en la franja de Gaza como en área C de Cisjordania. Entre los proyectos que la UE ha asumido directamente en Cisjordania se encuentra el entrenamiento de integrantes del cuerpo de policía palestino y la financiación de un programa de recogida y gestión de basuras que en mayo del año pasado recibió 7,6 millones de euros.

El 19 de julio, la UE publicó sus nuevas normas de cooperación con Israel, que excluyen expresamente el apoyo financiero de proyectos que tengan sede central o ramificaciones en zona ocupada militarmente en Cisjordania, además de Jerusalén Este o los Altos del Golán. Además, en esos nuevos protocolos se exige que en futuros acuerdos se incluya una cláusula que recoja expresamente que aquellos territorios ocupados en la guerra de 1967 no pertenecen a Israel, algo que ha provocado gran indignación en el Gobierno de ese país.

Tanto representantes de ECHO como de la delegación de la UE en territorio palestino, con sede en Jerusalén Este, han dicho a este diario que de momento no han recibido comunicación formal del ministerio de Defensa sobre esos nuevos protocolos militares en Cisjordania y los accesos a Gaza, aparte de recientes problemas para acceder a la Franja. “Es bueno para el interés común si se permite a la UE seguir trabajando con normalidad en zona palestina”, dijeron fuentes diplomáticas, bajo condición de anonimato. “Si la UE no sigue con esos proyectos nadie lo hará. Israel lo sabe, y no creo que vaya a seguir ejerciendo más presión en este camino, porque podría salirle el tiro por la culata”.

La UE está preparando, además, una serie de directrices para el etiquetado de productos que provengan de asentamientos de colonos en Cisjordania, para que las apliquen los países miembros que lo deseen. De momento, ya han recomendado ese etiquetado los gobiernos de Irlanda, Gran Bretaña y Holanda, a título individual. El martes se retoman en Washington las negociaciones del proceso de paz, congeladas desde finales de 2010.

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