California detiene a 375 sospechosos de colaborar con los cárteles mexicanos

La operación, llevada a cabo en San Diego, persigue erradicar a las bandas callejeras que ayudan a la distribución a menor escala de la droga que viene de México

Varios de los detenidos en la operación de San Diego esperan a que se les tomen las huellas.
Varios de los detenidos en la operación de San Diego esperan a que se les tomen las huellas.

Los distintos cuerpos de policía del condado de San Diego, en California, han detenido a lo largo del fin de semana a 375 personas vinculadas con los cárteles mexicanos. Los sospechosos forman parte de bandas callejeras locales que transportan la droga a través de la frontera y ayudan a su distribución desde esa zona al resto de Estados Unidos, de acuerdo con las autoridades.

“En esta operación han estado implicados todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del condado de San Diego”, ha señalado el ayudante del alguacil del condado, Ed Pendergast, en una conferencia de prensa. “Aquí no toleramos la actividad criminal y no descansaremos hasta que todos estos delincuentes estén fuera de nuestras calles”, ha advertido.

En la operación, bautizada como Allied Shield [Escudo Aliado] han participado más de un millar de agentes. Las más de 300 detenciones se llevaron a cabo como resultado de supervisiones a delincuentes en libertad condicional, órdenes específicas de detención o controles rutinarios de tráfico. “Estamos haciendo espacio para encarcelar a los que verdaderamente son peligrosos y no pueden estar en las calles”, ha señalado Pendergast. En las redadas se incautaron 79 alijos de cocaína, heroína, cannabis y metanfetaminas y se desmantelaron dos plantaciones de marihuana valoradas en más de medio millón de dólares.

Los detenidos, de acuerdo con las autoridades, no pertenecen a grandes grupos del crimen organizado pero se trata de miembros de pandillas y bandas callejeras que, a través del menudeo y el tráfico a pequeña escala, ayudan a los cárteles a distribuir la droga, además de prestarse a transportar las sustancias prohibidas a través de la frontera. “Estas personas son una amenaza para nuestras escuelas, para nuestros jóvenes que se extiende desde la costa hasta el interior”, ha recalcado Pendergast.

La operación Allied Shield se ha venido gestando desde 2010 gracias a los fondos federales del programa Stonegarden, un plan que el Departamento de Seguridad Nacional de EE UU puso en práctica en 2008 para reforzar la cooperación entre los distintos cuerpos de seguridad, locales, estatales, tribales y federales, para garantizar la seguridad en la frontera. Gracias a estos fondos, señalan las autoridades de San Diego, se ha logrado frenar en los últimos años el tráfico de drogas en la zona y la salida de armas y de dinero producto del narcotráfico hacia México.

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La seguridad en la frontera se ha convertido en uno de los puntos claves de la reforma migratoria que estos días se debate en el Congreso. Este punto ha dividido a demócratas y republicanos y en en uno de los principales focos de controversia en la Cámara de Representantes, en cuyas manos está ahora el futuro de la disposición, cuya mayoría republicana es favorable a que se garantice el absoluto control de los pasos fronterizos antes de dar ningún paso hacia la regularización de los más de 11 millones de indocumentados que residen en EE UU.

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