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Diez muertos y 25 heridos en un accidente de autobús en Brasil

Las víctimas eran fieles de clase humilde que acudían a la inauguración de un templo en el Estado de Minas Gerais

Diez personas han muerto y 25 han resultado heridas, cinco de ellas de mucha gravedad, en un accidente de autobús en la carretera de São José do Goiabal, en el Estado brasileño de Minas Gerais, a 184 kilómetros de Belo Horizonte.

El accidente ha conmovido a Brasil más si cabe porque las víctimas son un grupo de fieles de clase humildes pertenecientes a la Iglesia Asamblea de Dios, que se dirigían a Setubinha, a 500 kilómetros de Belo Horizonte, para inaugurar un nuevo templo de dicha confesión evangélica.

El pastor Samuel da Silva Soares, mientras rezaba por los muertos del accidente, contó que Setubinha es una localidad muy pobre y que para inaugurar allí una pequeña iglesia habían organizado una caravana de fieles. El pastor no iba en el autobús accidentado. Había ido antes en coche a organizar la inauguración de la Iglesia. “Llevábamos hasta a un payaso para amenizar la fiesta y alegrar a los niños que participarían a la inauguración del templo”, ha afirmado.

El conductor del autobús, que salió vivo del accidente, será interrogado por la policía. El hombre perdió el control del vehículo en una curva peligrosa, de acuerdo con el informe del Cuerpo de Bomberos de la localidad de Governador Valadares, donde fueron llevados los cadáveres.

El suceso ha tocado especialmente a las comunidades evangélicas de Brasil, cada vez más numerosas, que actúan sobre todo entre los menos favorecidos, y que insisten mucho en sus predicaciones en torno al “milagro”. Dios, según sus pastores, hace milagros para los fieles que frecuentan sus templos y cumplen con el precepto de pagar el diezmo de sus ganancias para financiar a las iglesias.

Junto a la idea de los milagros, especialmente curaciones de enfermedades graves, predican también la “teología de la abundancia”, según la cual Dios multiplica las riquezas de los que tienen fe, un poco en la línea del calvinismo clásico. Esa también la idea de una de las corrientes del judaísmo durante el tiempo de Jesús, según la cual los leprosos, paralíticos, poseídos, etcétera son castigados por su indolencia y pecados, mientras que Dios bendice y enriquece a los que se esfuerzan.