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Asesinado en Colombia un agente de la DEA

James Perry Watson trabajaba en investigaciones relacionadas con narcotráfico al norte del país

El funcionario de la agencia antidrogas, James Perry Watson (35 años), alcanzó a ver la final de la NBA en una restaurante al norte de Bogotá y luego tomó un taxi que lo llevaría a su hotel. Pero según la versión de las autoridades, a las pocas cuadras el coche empezó a ser perseguido por otro taxi, del que se bajaron dos delincuentes que rápidamente se subieron en el que había abordado Watson, se desplazaron por varios sectores de la ciudad y finamente lo hirieron de muerte con cinco puñaladas. Aunque fue llevado a un hospital, el agente de la DEA murió en la madrugada de este viernes.

“Cuando es abordado en el taxi ofrece resistencia y le causan cinco heridas con arma blanca, es trasladado a la clínica el Country donde fallece”, dijo a medios locales el director de la Policía, general José Roberto León.

El embajador de Estados Unidos en Colombia, Michael McKinley afirmó que Estados Unidos trabaja “de forma estrecha” con la Policía colombiana para capturar a los responsables del crimen, y que todos los indicios apuntan a que se trató de un “atraco criminal”. En Colombia, esta modalidad de robo se conoce como “paseo millonario”, que consiste en retener por corto tiempo a una persona que por lo general ha abordado un vehículo de transporte público, para luego robarla.

“Lo que se ha podido establecer en las últimas horas, trabajando mano a mano con la Policía y la comunidad del Parque de la 93 (donde Watson tomó el taxi), es que todo indica que fue un atraco criminal que terminó en tragedia (...) que no tiene nada que ver con el trabajo que hacía el funcionario”, dijo el embajador a la cadena radial RCN. El principal sospechoso sería el taxista que recogió a Watson.

La Policía colombiana ofreció 50 millones de pesos, unos 25 mil dólares, por información que ayude a identificar y capturar a los culpables y en las últimas horas se ha dicho que ya tendrían plenamente identificados a los asesinos, gracias a las grabaciones de cámaras de seguridad que estaban ubicadas a los alrededores del parque donde Watson tomó el taxi.

El presidente Juan Manuel Santos rechazó este homicidio e hizo un fuerte llamado de atención a la Policía en medio de una ceremonia de ascensos de oficiales de esa institución. “Borró de un solo plumazo todos los esfuerzos que estamos haciendo en materia de homicidios”, dijo el mandatario y exigió que se aclare el crimen. “La gente se pregunta: ¿si asesinan a un norteamericano, qué le pasara a los propios capitalinos?”, dijo claramente molesto.

De Watson se sabe que llegó a Colombia hace año y medio, que estaba casado con una colombiana y que realizaba tareas contra el narcotráfico en Cartagena, al norte del país. Llevaba 13 años trabajando en la DEA y había prestado servicio en Hawai, Puerto Rico y Afganistán.