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El veto de Berlín en la UE eleva la tensión con Ankara

Los embajadores turco y alemán son convocados para expresar quejas

El ministro turco de Asuntos Europeos, Egemen Bagis, y Angela Merkel, en Ankara en marzo.
El ministro turco de Asuntos Europeos, Egemen Bagis, y Angela Merkel, en Ankara en marzo. AFP

La tensión entre Berlín y Ankara ha aumentado hoy con la convocatoria de los respectivos embajadores de Turquía y Alemania. Tras varios intercambios verbales, la canciller alemana, Angela Merkel, ha vuelto a sembrar dudas sobre las negociaciones para la admisión de Turquía a la Unión Europea. La reunión bilateral entre Europa y Turquía estaba convocada para el miércoles y pretendía allanar la admisión del país euroasiático de mayoría musulmana como miembro de pleno derecho en la UE. Alemania y Holanda se opusieron el jueves a reanudar las negociaciones, que requieren la unanimidad de los socios, y que llevan tres años paralizadas.

El origen de la escalada diplomática está en la violenta represión ordenada por el Gobierno del islamista Recep Tayyip Erdogan contra las protestas antigubernamentales que sacuden Turquía desde hace tres semanas. El ministro para Europa del Gobierno turco, Egemen Bagis, ha exigido a Merkel desde Ankara que “corrija su error antes del lunes” y se replantee su postura sobre el ingreso de Turquía en la UE. De lo contrario, dijo, “habrá consecuencias”. Berlín percibe una amenaza muy poco velada a la canciller.

Erdogan, mientras tanto, sigue defendiendo la actuación de la policía en Turquía. Los disturbios ya han costado cuatro vidas y herido a casi 8.000 personas. La canciller Merkel dijo a principios de semana que la respuesta de las autoridades turcas a las protestas ciudadanas de este mes está siendo “excesivamente dura”. Lo que sucede en Turquía, criticó la jefa del Gobierno alemán, “no se corresponde con nuestro concepto de libertad de expresión y de manifestación”.

Exteriores ha explicado hoy que había convocado al embajador turco para protestar contra las “inaceptables” afirmaciones de Bagis. Este ha acusado a Merkel de utilizar la brutal represión de las masivas manifestaciones en Turquía como un tema electoral para las generales alemanas de septiembre. El jefe de la diplomacia alemana, el liberal Guido Westerwelle, se dijo “enfadado y decepcionado” por la actitud turca. El Gobierno de Erdogan ha reaccionado convocando también al representante diplomático alemán en Ankara.

El contencioso diplomático germano-turco llega en plena precampaña electoral alemana y ha encontrado enorme resonancia en un país donde viven más de tres millones de personas de ascendencia turca. Todas las formaciones políticas se han mostrado críticas con la represión violenta de las protestas, pero el trato a Ankara está generando controversia. Los socialdemócratas y Los Verdes consideran que las conversaciones con el Gobierno turco favorecerían la pacificación del país.

Los copresidentes de Los Verdes, Cem Özdemir y Claudia Roth, han viajado a Estambul estos días y consideran que avanzar en las conversaciones de admisión serviría para pedir al Gobierno turco que “se comprometa con la democracia y los derechos humanos”.