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Resucita la hipótesis de que Lula vuelva a presentarse a la presidencia de Brasil

La presión de otras candidaturas podría llevar al expresidente a volver a presentarse

Lula con Nicolás Maduro, el jueves en Brasilia.
Lula con Nicolás Maduro, el jueves en Brasilia. EFE

Falta un año y medio para las elecciones presidenciales en Brasil que debería disputar de nuevo la presidenta Dilma Rousseff, pero una vez más ha saltado la hipótesis de que el expresidente Lula da Silva vuelva a optar al poder. La ha resucitado hoy uno de los analistas políticos más serios y prestigiosos, miembro de la Academia de las Letras de Brasil, Merval Pereira, en su columna diario del periódico O Globo.

El argumento de Pereira es el siguiente: Eduardo Campos, gobernador de Pernambuco, líder del Partido Socialista de Brasil (PSB), uno de los partidos que más ha crecido en estos últimos años, se ha presentado a la opinión pública, a sus 41 años, como un candidato creíble para disputar con Dilma las presidenciales el año próximo.

En todos los sondeos actuales, el líder del PSB aparece como uno de los posibles candidatos, junto con la ecologista Marina Silva y el senador de la oposición, Aecio Neves, figura emergente del PSDB. Los tres juntos podrían llevar a Rousseff a una segunda vuelta, lo que no desearía Lula, ya que los tres adversarios podrían unir sus votos en la segunda ronda.

Campos y Lula han sido siempre grandes amigos. El expresidente ha llegado a sugerirle que si Rousseff gana estas elecciones, como él es joven, podría esperar a 2018, momento en que el Partido de los Trabajadores podría presentar un candidato que no fuera de su partido.

Y cuando todos ya daban por cierta la candidatura del PSB, Lula ha salido a decir que Campos podría no presentarse. Según el columnista Pereira, de repente Campos parece haber detenido su campaña. Escribe al respecto: "Diversas teorías de la conspiración están en la boca y en la cabeza de los políticos, pero la que más casa con el imaginario es la posibilidad de que Lula se presente".

Según la teoría del académico, "sólo existe ya una posibilidad de que Campos se retire de la competición sin perder su credibilidad: que Lula pueda ser candidato en vez de Dilma". Y añade: "Según esa teoría, el gobernador habría recibido el recado de Lula pidiéndole que se lo pensase bien antes de presentar su candidatura oficialmente".

De acuerdo con esa hipótesis, la tesis de Lula sería la siguiente: Dilma es hoy la candidata del PT, pero si mudasen las cosas y la candidatura de Lula se hiciese indispensable, ¿Campos sería capaz de enfrentarse a Lula en unas elecciones? Ni él ni nadie. Hasta la crítica revista Veja ha afirmado que una candidatura de Lula sería totalmente vencedora, ya que volvería como salvador de la patria.

Pereira añade: "En la medida en que la situación económica del país está empeorando, vuelve la hipótesis de la recandidatura de Lula. El movimiento es aún incipiente, pero real, y suficiente para actuar sobre las decisiones de Campos".

Lula siempre había dicho que sería candidato "sólo si Dilma decidiese no presentarse". Sin embargo, la presidenta es hoy una candidata con un 52% de los votos en las encuestas. El único problema para ella son sus relaciones políticas con el Congreso, no muy idílicas.

Los diputados y senadores siguen derrotando sus propuestas hasta el punto de haber recurrido días atrás a la misma opinión pública para que presione al Congreso, por ejemplo en la propuesta de privatizar los puertos, según Dilma "algo indispensable y urgente para el desarrollo económico del país".

En el PT siguen pensando que Lula era mejor interlocutor. Dilma es más temperamental, más pragmática, exige prisa en las decisiones, lo que choca a veces con la idiosincrasia de su antecesor, que sabía, dicen los políticos, " poner mejor la mano sobre el hombre, incluso de los adversarios".

La candidatura de Lula no dejaría de crearle problemas, ya que él jugó todas sus cartas, incluso contra la voluntad de su partido, a favor de la candidatura de la que sería la primera mujer que presidiera el país. Volver a presentarse podría significar que considera el gobierno de su pupila un fracaso.

Habría sólo un camino para él: que Dilma renunciase por motivos ajenos a la política. El reto de Lula es que Dilma pueda ser reelegida en la primera vuelta. De ahí el temor de la candidatura del gobernador de Pernambuco, un feudo tradicional del expresidente metalúrgico.