Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los liberales alemanes atacan a Hollande en el congreso de arranque de su campaña

"Es un buen ejemplo de lo que sucede en una economía que apuesta por la distribución de la riqueza", dice el cabeza de lista, Rainer Brüderle

El cabeza de lista del Partido Liberal alemán (FDP), Rainer Brüderle (izquierda), junto al jefe de partido, Philipp Roesler (decha), durante el congreso en Núremberg.
El cabeza de lista del Partido Liberal alemán (FDP), Rainer Brüderle (izquierda), junto al jefe de partido, Philipp Roesler (decha), durante el congreso en Núremberg. EFE

El cabeza de lista del Partido Liberal alemán (FDP), Rainer Brüderle, se ufanó ayer de haber evitado desde el Gobierno alemán “la mutualización de la deuda europea”. El FDP, rugió Brüderle en un Congreso del partido en Núremberg, es “el baluarte contra los eurobonos, contra el socialismo de los intereses, contra los fondos de amortización comunes”. También criticó la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y la distribución de la influencia de los países del euro en su Consejo de Gobierno. Alemania, cree el exministro de Economía de Merkel, debería influir más que Malta en el banco emisor. Los socios liberales de la canciller democristiana, Angela Merkel, llamaron en su congreso a prolongar por cuatro años más su pacto de gobierno. Hundidos en las encuestas hasta el borde de la insignificancia solo cuatro meses antes de las elecciones, los líderes del FDP buscan el enfrentamiento con la oposición de centroizquierda y tratan de cerrar filas con una democracia cristiana cada vez más ajena.

Brüderle no quiso perder la ocasión de criticar a Francia. Demandó un giro político de París: la mala coyuntura francesa “es un buen ejemplo de lo que sucede en una economía que apuesta por la distribución de la riqueza, los impuestos altos, la reducción de las jornadas laborales y la anticipación del retiro”. Al presidente francés, el socialista François Hollande, le recomendó que atraviese su “momento Mitterrand”, en alusión al presidente que a principios de los ochenta viró a la derecha en su política económica ante los problemas del país.

Pese a tanta exaltación liberal, el FDP apoya ahora la introducción de salarios mínimos por sectores en Alemania. Este ha sido un éxito de Philipp Rösler, vicecanciller y ministro de Economía, que dirige el maltrecho partido desde hace dos años, pero deja el discurso más duro en manos de Brüderle. Ambos defienden los “cuatro buenos años” de Alemania tras la crisis de 2009. Intentó destacar la influencia de su partido en la coalición que lidera Merkel. Los liberales se apuntan como méritos propios la supresión del servicio militar obligatorio o la abolición del copago trimestral por consultar al médico.

En las últimas semanas, tanto los socialdemócratas como Los Verdes presentaron sus respectivos programas electorales, que incluyen subidas del IRPF a los que más ganan. Rösler, jefe del FDP, los calificó en el Congreso federal del partido de “salteadores de caminos” que perpetran “correrías a costa del centro de la sociedad”. El FDP vuelve a distanciarse del centroizquierda hasta casi descartar un pacto con ellos tras las elecciones.