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Los partidos de Gobierno sellan su acuerdo para un Ejecutivo en Israel

Tras siete semanas y a sólo un día de que venciera el plazo legal para ello

Netanyahu, en una reunión de su partido en el parlamento de Israel.
Netanyahu, en una reunión de su partido en el parlamento de Israel. AFP

Apuraron hasta el penúltimo día de plazo, pero los nuevos socios de Gobierno de Benjamín Netanyahu aceptaron este viernes firmar los acuerdos negociados en las pasadas siete semanas, evitando la convocatoria de nuevas elecciones y dotando a Israel de un nuevo Ejecutivo, del que han desaparecido las fuerzas religiosas ultraortodoxas y en el que ingresan dos nuevos partidos que representan los intereses de un sector más centrista de la sociedad, por un lado, y de los 500.000 colonos judíos que viven en asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este.

Fue Naftali Bennett, líder del partido Habayit Hayehudi (Casa Judía), quien demoró hasta el viernes por la tarde la firma de los pactos, en protesta por el hecho de que Nentanyahu rechace tener viceprimeros ministros en su Gobierno. Bennett aspiraba a uno de esos puestos, además de ocupar la cartera de Economía y Comercio. Su partido, con mucho predicamento entre los colonos, logró 12 escaños en las elecciones de enero. Ahora obtiene tres ministerios de los 22 que conforman el Ejecutivo, entre ellos el de Construcción y Vivienda, responsable de aprobar nuevos asentamientos.

Queda reforzado en este nuevo Gobierno el nuevo partido centrista Yesh Atid (Hay Futuro) que logró en los comicios 19 escaños y recibe cinco ministerios. Su carismático líder, Yair Lapid, será ministro de Finanzas. En un principio aspiraba a ser titular de Exteriores, pero Netanyahu mantendrá esa cartera, reservándosela a su socio político Avigdor Lieberman, que la ocupaba hasta diciembre y la tuvo que abandonar temporalmente al ser imputado en un caso de corrupción y abuso de poder. No todo han sido concesiones, sin embargo, por parte de los nuevos socios del primer ministro.

Las nuevas fuerzas políticas en el Gobierno han forzado a Netanyahu ha reducir su número de ministros en el Ejecutivo, de 30 a 22, para recortar en burocracia y gasto superfluo. Además le han arrancado al primer ministro un acuerdo para acabar con los subsidios y la exención del servicio militar de los judíos ultraortodoxos, una de sus promesas de campaña. El partido Yesh Atid, de hecho, controlará el comité de la Knesset, el parlamento, que se encarga de supervisar el reclutamiento obligatorio de israelíes para las fuerzas armadas.

Netanyahu acudirá el sábado por la tarde a presentarle el nuevo Gobierno al presidente y jefe de Estado de la nación, Simón Peres. Probablemente, los nuevos ministros tomarán posesión formal de sus cargos el lunes, sólo dos días antes de que llegue a Israel el presidente norteamericano, Barack Obama, en su primera visita al país desde que ocupara el cargo. Likud Beiteinu, la coalición del primer ministro, tendrá 11 ministerios, frente a los 22 que controlaba en el anterior Ejecutivo. En las elecciones obtuvo 31 escaños, frente a los 42 de los pasados comicios.

A la coalición de Gobierno se le añade el partido Hatnuah (El Movimiento) de la veterana centrista Tzipi Livni, que recibe dos ministerios y el encargo de coordinar las negociaciones de paz con los palestinos. Con sus seis escaños, y los dos de la formación Kadima, la alianza liderada por Netanyahu logra controlar 70 escaños de los 120 que conforman la Knesset. “Trabajaremos para reforzar la seguridad del Estado de Israel y para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de Israel”, dijo el primer ministro en un comunicado, tras la firma de los acuerdos.

“Prometimos durante las elecciones que nos encargaríamos del coste de la vida, de aumentar la competitividad económica y devolverle el espíritu judío al Estado, y ahora tenemos los instrumentos para ello”, dijo en otro comunicado Bennett, el líder de Habayit Hayehudi. “Este es un Gobierno de grandes oportunidades, y no las vamos a dejar pasar. La próxima semana comenzamos a trabajar, todos juntos”, añadió. Desde 1977, los partidos ultraortodoxos no habían quedado fuera del Gobierno de Israel, a excepción de un lapso de dos años entre 2003 y 2005.

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