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Presentado en el Congreso un proyecto de ley para prohibir las armas de asalto

La senadora Dianne Feinstein intentá revivir la ley caducada en 2004 que prohibía las armas de asalto.

La senadora Dianne Feinstein, durante su rueda de prensa en Washington.
La senadora Dianne Feinstein, durante su rueda de prensa en Washington. AP

Una abrumadora mayoría de ciudadanos apoya las iniciativas del presidente Barack Obama para una nueva legislación por el control de armas, según un último sondeo de Gallup. Los consultados también son mayoría respecto a la acogida de las nueve propuestas más importantes de la Casa Blanca para frenar la violencia con las armas de fuego. Pero si el 91% apoya la idea de que existan mayores controles de antecedentes de los compradoers de armas, tan sólo un 54% está dispuesto a que se limite la cantidad de balas en los cargadores a 10 o menos.

Según otra encuesta publicada hoy, el 53% es muy favorable al control propuesto por Obama mientras que un 41 se opone. Según ABC News / Washington Post, los más fervientes defensores superan a los más fervientes detractores, aunque por poco: 38% frente a 31%.

El control de armas sigue siendo prioridad en la Casa Blanca y en el Capitolio. Aprovechando la ola de apoyo tras la matanza de Connecticut, la senadora demócrata Dianne Feinstein ha presentado un proyecto de ley para volver a prohibir las armas de asalto, ley que expiró en 2004 y que el Congreso se negó entonces a renovarla. Puede que en esta ocasión la normativa no corra mejor suerte, ya que va a ser muy difícil lograr que el Capitolio se ponga de acuerdo en tan polémico y delicado tema, que mueve millones de dólares y favores políticos.

“Hoy estamos presentando una legislación que ayudará a acabar con los tiroteos de masas que han devastado a innumerables familias y aterrorizado a comunidades enteras”, ha dicho Feinstein, que ha reiterado con enfado que es “la tibieza de las leyes de armas actuales las que permiten este tipo de asesinatos una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez en este país”.

Entre los asistentes al anuncio de la nueva legislación estaban dos senadores de Connecticut y miembros de la Cámara en representación de Newtown y Aurora, lugar este último donde se produjo un tiroteo de masas el pasado mes de julio con 12 muertos y 58 heridos.

La tibieza de las leyes de armas actuales las que permiten este tipo de asesinatos una y otra vez"

La congresista Carolyn McCarthy dijo haber visto morir "a mucha gente” y haber conocido a “muchas víctimas”, a pesar de lo cual “nadie en el Congreso ha querido nunca tocar el tema”, finalizó. El marido de McCarthy resultó muerto y el hijo de ambos herido en 1993, cuando un hombre abrió fuego en un tren de cercanías. “Cada vez que lo recuerdo no puedo dejar de pensar: ¿Qué pasa con nosotros? ¿Cuánta gente más tiene que morir antes de que hagamos algo?”

El presidente Obama pidió el pasado 16 de enero al Congreso que aprobara la prohibición sobre las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad, así como que diera luz verde a otras medidas, tales como la comprobación de antecedentes. La Casa Blanca ha optado por no mandar su propia ley al Capitolio tras el anuncio de Obama ya que considera perfecta la propuesta de la senadora Feinstein, con quien ha trabajado conjuntamente en redactar la nueva versión.

A su vez, el vicepresidente Joe Biden ha mantenido este jueves una charla en Internet con varios internautas para debatir con ellos las medidas de la Casa Blanca sobre el control de armas. Biden, que dirigió una comisión de expertos encargada de presentar las propuestas que luego concretó Obama en su plan de 23 puntos, ha puntualizado que él no considera que las medidas estén orientadas a “aumentar el control de las armas sino a aumentar la seguridad”.

A Biden le han recordado que él mismo es propietario de dos armas de fuego y varios de los ciudadanos que le han formulado preguntas han querido que aclarara cuál es su interpretación de la segunda enmienda. “Creo que la misma garantiza el derecho individual, no corporativo, de cualquier persona a poseer un arma para fines recreativos o incluso de defensa personal”, ha dicho. “Pero creo que es necesario establecer límites racionales sobre qué tipo de armas hay que tener para satisfacer esos fines”, ha puntualizado.

El vicepresidente ha tenido que aclarar en varias ocasiones que la prohibición de los rifles de asalto no ataca la segunda enmienda y que no hay ninguna ley federal que prohíba la venta de armas. Biden se ha mostrado favorable a que los colegios soliciten la presencia de un representante de la ley armado para proteger a los alumnos, “si lo creen conveniente”, pero se ha opuesto a que sean los docentes los que lleven armas, como recomendó la Asociación Nacional del Rifle. “Lo último que nos falta ahora es que los profesores lleven pistolas a las aulas”.

Biden se ha mostrado receptivo a los apoyos que ha recibido por parte de los internautas: “Si no estás de acuerdo con las armas de asalto, al menos espero que lo estés con la revisión de antecedentes”, ha contestado el vicepresidente que se ha mostrado serio, pero amable, a lo largo de la charla.