Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Obama mantiene el nombramiento de Allen como jefe militar de la OTAN

El general acaba de ser exonerado por el Pentágono de su implicación en el 'caso Petraeus'

Los generales John Allen y David H. Petraeus junto al secretario de Defensa, Leon Panetta.
Los generales John Allen y David H. Petraeus junto al secretario de Defensa, Leon Panetta. AFP

La Casa Blanca sigue decidida a que el general John Allen sea nombrado Comandante Supremo Aliado de la OTAN, un proceso que se vio obligada a suspender el pasado noviembre cuando el Pentágono inició una investigación para aclarar el grado de implicación del marine con Kill Kelley, una mujer implicada en el escándalo amoroso que provocó la dimisión del entonces jefe de la CIA, el general Davir H. Petraeus. La decisión del Departamento de Defensa de exonerar a Allen de haberse conducido de manera inapropiada en su relación con Kelley, da vía libre a la Administración Obama a reanudar las audiencias en el Senado para la confirmación del militar.

“Esperamos reanudar el proceso de su nombramiento ante el Senado en cuanto sea posible”, ha indicado esta mañana el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. El general Allen se encuentra en estos momentos en Afganistán en su condición de comandante de las tropas de EE UU y de la OTAN en el país asiático, cargo en el que sucedió a Petraeus en julio de 2011. Está previsto que a principios de febrero sea relevado por general del Marine Corps Joseph F. Dunford Jr.

A mediados de noviembre del año pasado, el secretario de Defensa, Leon Panetta, ordenó al Pentágono iniciar una investigación sobre el intercambio de correos –calificados de “inadecuados" por ese Departamento”- registrado entre el general Allen y Kelley, la mujer que denunció ante el FBI haber recibido mensajes amenazantes por parte de la biógrafa y amante del exdirector de la CIA, Paula Boradwell. La denuncia de Kelley llevó a su vez al FBI a investigar a Petraeus.

Las averiguaciones del FBI motivaron la dimisión de Petraeus tres días después de la victoria electoral de Barack Obama. Cuando el escándalo salpicó al general Allen, éste decidió mantenerse en su cargo, si bien garantizó que cooperaría con la investigación. El Pentágono confirmó este martes que el marine no filtró información privilegiada en su correspondencia electrónica de más de 20.000 correos con Kelley. “La alarma era infundada”, aseguró a AP un miembro del Departamento de Defensa.

Sorteado el escollo de la investigación del Pentágono, a Allen le queda pasar la aprobación del Senado para convertirse en el nuevo jefe militar de la OTAN. El general, que prestó servicio en Irak entre 2006 y 2008, ha sido el primer marine en ocupar el cargo más alto en la guerra de Afganistán.

Más información