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Merkel ante Netanyahu: “Estamos de acuerdo en que no estamos de acuerdo”

La canciller critica la política de asentamientos israelí y recuerda que la seguridad y existencia de Israel es "razón de Estado" para Alemania

La canciller Merkel y el primer ministro Netanyahu, este jueves en Berlín.
La canciller Merkel y el primer ministro Netanyahu, este jueves en Berlín. EFE

La canciller alemana Angela Merkel criticó el jueves la política de asentamientos israelí ante el primer ministro Benjamín Netanyahu. El israelí se había reunido en Berlín con su homóloga alemana para la cumbre anual entre los Ejecutivos de ambos países. La víspera, Netanyahu se había dicho “decepcionado” por la abstención de Alemania en la votación en la que Naciones Unidas elevó el estatus de Palestina a “Estado observador”. Durante la rueda de prensa que ofreció junto a Netanyahu este mediodía, Merkel defendió el “derecho de Israel a la autodefensa” y recordó que la seguridad y la existencia de Israel, “la única democracia” en la región de Oriente Próximo, es “razón de Estado” para Alemania.

La democristiana Merkel (CDU) insistió no obstante varias veces en sus críticas a la política de asentamientos de Israel en los territorios palestinos ocupados. Para la primera de ellas, la canciller se giró con una sonrisa hacia Netanyahu: “Estamos de acuerdo en que no estamos de acuerdo”.

Preguntada sobre la posibilidad de dar “más pasos” para disuadir a Israel de estas políticas, Merkel dijo que ella no es “una persona que amenace” y recalcó que el compromiso alemán con Israel “no se debe únicamente a una horrible experiencia histórica”. En este sentido, expresó la “alegría alemana por poder cooperar de forma tan estrecha con Israel” siete décadas después de la Shoá. Merkel anunció un nuevo estrechamiento de las relaciones entre Alemania e Israel con ocasión del 50º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, en 1965.

Respecto a la reciente escalada violenta en la franja de Gaza, Merkel dijo junto a Netanyahu lo mismo que a los parlamentarios alemanes en el Bundestag hace dos semanas: “Hay que evitar confundir la causa con el efecto”. Los bombardeos de Gaza se debieron, según la canciller, “a los ataques previos con cohetes por parte de Hamás”. Netanyahu agradeció a Merkel este apoyo y explicó a los periodistas reunidos en la Cancillería que “ya se lo había agradecido” la víspera. Las críticas de Netanyahu a la abstención de Alemania en la ONU tuvieron el miércoles bastante eco. El jueves en Berlín, el primer ministro israelí aclaró ante Merkel que no le “cabe el menor atisbo de duda sobre la posición de la canciller respecto a Israel”.

La cuarta cumbre intergubernamental entre Israel y Alemania iba a centrarse en asuntos de “sostenibilidad e investigación”, pero los últimos acontecimientos en la región desplazaron el foco hacia estos asuntos de seguridad. Entre la nieve y las extremas medidas de seguridad por la visita del Gobierno de Israel, el centro político de Berlín estaba el jueves casi intransitable. Esto no impidió a unos 40 manifestantes protestar contra Israel en las proximidades de la cancillería.

Tanto Merkel como Netanyahu se dijeron partidarios de la “solución de dos Estados” para el largo conflicto entre Israel y los palestinos. Merkel explicó su abstención en la ONU con sus dudas sobre la conveniencia de la votación ante el actual punto muerto en las negociaciones de paz. Alemania “está segura” de que el cambio en el estatus de Palestina no supone ningún avance concreto hacia el restablecimiento de las conversaciones de paz. Buena parte de los socios europeos de Alemania, entre ellos Francia y España, votaron a favor del nuevo estatus palestino. Se opusieron, entre otros pocos miembros de la ONU, Estados Unidos y República Checa.

Netanyahu formuló el “temor de que la decisión de Naciones Unidas sirva para endurecer” las posiciones de Palestina ante futuras negociaciones. Inmediatamente después de que la ONU reconociera a Palestina como “Estado observador”, Israel anunció la construcción de 3.000 nuevas viviendas en Cisjordania. Netanyahu defendió en Berlín esta medida como “parte coherente” de la política israelí de las últimas décadas. La “raíz del problema”, dijo, no son los asentamientos sino la puesta en duda del mismo derecho a la existencia de Israel.