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Cuota femenina “flexible” en las empresas

Merkel no quiere imponer mujeres en los Consejos de Administración por ley pero exige resultados

Angela Merkel en el congreso federal de la CDU.
Angela Merkel en el congreso federal de la CDU. REUTERS

El mostrador de la organización femenina de la CDU en el congreso federal del partido democristiano en Hanóver es de un color rosa que contrasta vivamente con el negro tradicional de la Unión Demócrata Cristiana. Sea magenta, rosa púrpura o fucsia, el llamativo cartel que lo preside también llama la atención por su tono reivindicativo: “Cerremos la brecha en las pensiones”. La Unión de Mujeres democristianas (FU) quiere que las madres de personas nacidas antes de 1992 disfruten las mismas ventajas de jubilación que la ley concede a las madres más recientes. La CDU acordó horas antes del congreso reducir “paulatinamente” esta brecha. Carla Neisse-Hommelsheim, vicepresidenta de la FU, lo describía como un “compromiso aceptable”, lo mismo que la oferta de Angela Merkel para introducir una cuota femenina “flexible” en los Consejos de Administración en las empresas alemanas. La CDU quiere obligarlas a asumir un compromiso flexible, pero vinculante, sobre la cuota de mujeres en sus órganos de dirección. Mientras las pantallas de televisión del recinto ferial de Hanóver atronaban el martes con discursos de los delegados, Neisse-Hommelsheim admitía: “Es el arte de lo posible”.

Para recordar cómo era la CDU hace 15 años sirve la imagen de Helmut Kohl, el patriarca enorme, católico y occidental. La canciller ha sido capaz de consolidar su poder en Europa, en Alemania y en el partido, contra muchos pronósticos. La acompañan en la cúpula directiva de la CDU otras cuatro mujeres, dos de ellas como vicepresidentas: Ursula von der Leyen, ministra de Trabajo y Asuntos Sociales, y Julia Klönkner. Por primera vez habrá una mujer de ascendencia turca entre los 15 máximos dirigentes democristianos, la berlinesa Emine Demirbüken-Wegner.

Al referirse a la falta de mujeres en la dirección de las empresas alemanas, Merkel hizo el martes un gesto amenazante y advirtió que se le está agotando la paciencia: “Quiero resultados”. La canciller es contraria a las cuotas femeninas y la organización de mujeres de su partido está de acuerdo en que “forzar una cuota por ley será el último recurso”.

Si la relación de Merkel con las cuotas femeninas es paradójica, la de la oposición también. El Süddeutsche Zeitung destaca en un artículo sobre Las chicas de Merkel las contradicciones del Partido Socialdemócrata (SPD), favorable a la cuota femenina pero regido casi exclusivamente por hombres: “El SPD tiene la cuota, la CDU tiene a las mujeres”.