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Los republicanos aumentan la presión sobre Susan Rice a cuenta de Bengasi

La embajadora de EE UU ante la ONU reconoce que la información que le proporcionaron los servicios de Inteligencia tras el atentado al consulado no era correcta

La embajadora de EE UU ante Naciones Unidas, Susan Rice.
La embajadora de EE UU ante Naciones Unidas, Susan Rice. AFP

Susan Riceha reconoció el martes ante los senadores republicanos John McCain, Lindsey Graham y Kelly Ayotte que la información proporcionada por los servicios de Inteligencia y su valoración inicial sobre los ataques al consulado en Bengasi del 11 de septiembre y su relación con las protestas en la ciudad libia eran incorrectas. Los tres políticos abandonaron la reunión con la embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas más preocupados y más determinados que antes a vetar su potencial nombramiento como sucesora de Hillary Clinton al frente del Departamento de Estado. Su ronda de entrevistas de este miércoles en el Capitolio para aclarar sus declaraciones sigue sin satisfacer en absoluto a sus interlocutores.

“Sigo estando preocupada por el hecho de que una embajadora de la ONU decidiera jugar un rol esencialmente político en vísperas de unas elecciones presidenciales muy reñidas", ha reconocido a la prensa tras su reunión Susan Collins, la senadora republicana con mayor peso en el Comité de Seguridad Nacional de la cámara. Sus declaraciones siguen la línea que las de ayer realizaron McCain. Graham y Ayotte. “Estamos muy alarmados por las respuestas que nos ha dado y por las que no nos ha ofrecido sobre las justificaciones que aportó en los días inmediatamente posteriores al ataque a nuestra embajada”, comentó McCain a los medios tras el encuentro, en el que también estuvo presente el director en funciones de la CIA, Michael Morell.

El Partido Republicano ha convertido a Rice en la diana de sus críticas ante la reacción de la Administración Obama al asalto al consulado

El Partido Republicano ha convertido a Rice en la diana de sus críticas ante la reacción de la Administración Obama al asalto al consulado, en el que murieron el embajador en Libia y otros tres ciudadanos estadounidenses, a cuenta de sus declaraciones a varios medios de comunicación cinco días después del ataque. Entonces, la embajadora relacionó la agresión en Bengasi con una manifestación espontánea en protesta por un vídeo que ridiculizaba a Mahoma, en lugar de reconocer que se trató de un atentado terrorista, como ya entonces apuntaban las primeras investigaciones, según reconoció el exdirector de la CIA, David Petraeus.

Rice señaló a finales de la semana pasada que las explicaciones que dio sobre el ataque al consulado estaban basadas en la "información preliminar" que le habían proporcionado los servicios de Inteligencia. "Las investigaciones dieron después las respuestas definitivas", señaló en una conferencia de prensa. Recientemente ha trascendido, sin embargo, que la Oficina de Director de Inteligencia Nacional ordenó eliminar las referencias a "terrorismo" y "Al Qaeda" de sus declaraciones.

Rice relacionó la agresión en Bengasi con una manifestación espontánea en protesta por un vídeo que ridiculizaba a Mahoma, en lugar de reconocer que se trató de un atentado terrorista, como ya entonces apuntaban las primeras investigaciones

Collins ha desvelado que la embajadora ha reconocido que en el momento de intervenir en los programas de televisión ignoraba que el presidente había relacionado los ataques de Libia con Al Qaeda porque la información de Rice se basaba en los datos proporcionados por la Inteligencia de EE UU. “Sigo sin entender por qué no trató de contrastarla para poder ofrecer una respuesta clara y precisa", ha indicado la senadora.

La republicana, al igual que sus colegas Ayotte y Graham el martes, no ha querido concretar si vetaría un posible nombramiento de Rice como secretaria de Estado. “Antes de apoyar su investidura debería necesitar mucha más información adicional", ha indicado.

Rice, que fue asesora de política exterior de Obama durante la campaña de 2008, es una de las colaboradoras más estrechas del presidente y, junto con el senador John Kerry, es la mejor posicionada para dirigir el Departamento de Estado en la próxima legislatura. El hecho de que ella misma haya pedido encontrarse con los senadores republicanos que más la han criticado para aclarar su actuación en los días posteriores al ataque en Libia, confirma que sigue siendo una de las favoritas para sustituir a Clinton. “Las declaraciones de la embajadora en los programas del domingo no pueden determinar su futuro político. Lo que dijo entonces no tiene tanto que ver con lo que ocurrió en Bengasi como con el panorama político de Washington”, ha declarado el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria.

A principios de este mes, cuando se abrieron en el Congreso las investigaciones sobre lo sucedido en Libia, McCain tildó a Rice de “incompetente” y amenazó con votar en contra de su nombramiento como jefa de la Diplomacia estadounidense. Las declaraciones del senador por Arizona provocaron una airada respuesta de Barack Obama durante su primera rueda de prensa tras ganar las elecciones. “Si quieren culpar a alguien por lo ocurrido en Bengasi, que me culpen a mí”, dijo el presidente en tono desafiante.

El Partido Demócrata han criticado los ataques enconados de los republicanos hacia la embajadora acusándolos de querer convertirla en el chivo expiatorio de la respuesta que la Administración Obama ofreció tras el ataque a la embajada. Rice continúa con su ronda de reuniones con congresistas conservadores para justificar sus declaraciones. Tras su encuentro con McCain, Graham y Ayotte se ha entrevistado con el senador independiente Joe Lieberman y el miércoles lo hará con el senador por Tennessee y futuro líder republicano en el Comité de Asuntos Exteriores, Bob Corker.